Wednesday, 23 de September de 2020

Investigación Chalchihuapan

Víctimas

Cómplices

Chinguen al empresario

A menudo cuando camino por la calle la gente me pregunta si son verdad mis historias, mis anécdotas, mis experiencias porque no creen tanta calamidad en una sola persona, no conciben la idea que tantas desgracias puedan ocurrir a un solo individuo.

Otra más de insectos que pican

la primera vez que visité la pirámide de Cholula. Tenía que realizar un trabajo en equipo que consistía en hacer un video sobre raíces culturales de México, a mis compañeros se les ocurrió irnos a San Andrés Cholula.

Actos vandálicos perpetrados por una madre

No te ha pasado que tu sacro santa madre llega a ser muy cruel contigo, incluso una vándala, sobretodo cuando eres niño y no tienes la posibilidad de decir que “NO”, la posibilidad de defenderte, o asumir una postura crítica y respetable.

El niño del palo de la piñata

En mi familia aún debatimos si nací con torta bajo el brazo o de plano la suerte no estuvo de mi lado. No están para saberlo ni yo para contarlo, pero mi mamá estuvo a punto de darme a luz en el excusado del Hospital del Niño en Pachuca, Hidalgo.

Mi amiga Blanquita

Aún recuerdo su mirada nerviosa, incomoda, esa mirada que decía “¡Te voy a golpear!, ¡Te odio con odio jarocho!”, sudaba frío, estaba desconcertada.

Me lleva el tren

Por fin Dios y la vida le hicieron justicia a mi amigo Sigismundo —Edmundo Velázquez—pues luego de que me burlé durante mucho tiempo de él por haber sido víctima del accidente más absurdo que le pudiera ocurrir a alguien, a mi me pasó algo peor.

Y todo para ver a Paulina Rubio

Ahora puedo morir tranquilo, vivir sin ver a Paulina Rubio es como si nunca hubiera vivido, diría mi amigo Luis de Manzanilla —hay cosas que no te puedes perder en la vida— y un concierto de la Pau es una de ellas.

Malditos aparatos para hacer ejercicio

Desde entonces odio esos pinches infomerciales, cuando me desvelo viendo televisión intento a toda costa omitirlos. Comprendo como funciona la mercadotecnia, lo malo es que me dejé envolver por esos productos chafas.
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