Saturday, 14 de December de 2019

Chinguen al Guapo

Viernes, 30 Noviembre 2012 00:17

Chinguen al empresario

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Dedicada a mis amigos:
Franco Rodríguez y

Juan Carlos Espina.


A menudo cuando camino por la calle la gente me pregunta si son verdad mis historias, mis anécdotas, mis experiencias porque no creen tanta calamidad en una sola persona, no conciben la idea que tantas desgracias puedan ocurrir a un solo individuo, pero ahora las dudas poco a poco se empiezan a disipar y cada vez sumo más testigos de aquellos sucesos bochornosos que suelo protagonizar.

Y no se crean, me dan tanta pena, odio que me sucedan esas cosas y por más que me esfuerzo no lo puedo evitar. El oso del pasado miércoles neta me causó un chingo de pena, ha sido de las peores cosas que me han sucedido, quería salir corriendo, quería llorar, de verdad no hay nada peor que meter la pata en el Tec de Monterreydurante un foro de periodistas que reúne a lo más selecto de la clase política poblana.

Pero gracias a Dios, a la virgencita de Guadalupe y a todos los santos, que mis agraviados no se encabronaron, lo tomaron con tranquilidad y hasta risa, situación que calmó mi nerviosismo y angustia, de lo contrario sí me hubiera echado a correr y nunca más los vería a la cara por la vergüenza que sentiría de por vida: “¡Sí eres el Chinguen al guapo!, ya tienes otra historia para Chinguen al guapo”, me dijo mi amigo el diputado Juan Carlos Espina.

Resulta que antes de que tomaran sus posiciones las grandes celebridades del periodismo poblano, un grupo de amigos reporteros y yo, nos encontrábamos entrevistando a la Doña, Ana Tere Aranda. Ella estaba hasta enfrente del Auditorio del Tec de Monterrey, apenas unos centímetros nos separaban de las butacas del salón de eventos.
 

De pronto las preguntas y las respuestas se tornaron largas y tediosas, por lo que me dioweva continuar con la entrevista y sin percatarme de la falta de espacio para moverme libremente, me di la vuelta para huir de la Doña, pero me encontré con los pies de Franco Rodríguez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Perdí el equilibrio, mis pies se hicieron nudo con los del empresario, sentía que me tambaleaba, me balanceé, agité los brazos en busca de algún soporte, no encontré ninguno más que los hombros del empresario y al perder el equilibrio me caí de sentón sobre mi amigo Franco.
 

Aún no entiendo como en un espacio tan reducido de menos de 10 centímetros una persona puede hacer tanto desmadre, me grabadora voló, Franco puso sus manos para evitar el colapso y mi mochila le pegó y también golpeó al diputado Juan Carlos Espina. De verdad no comprendo como en ese espacio tan reducido pude hacer tanto daño y tanto desmadre.
 

Franco Rodríguez me dio un empujón para levantarme y al mismo tiempo me apoyé de su hombro, retiré mi mochila del rostro y tórax del diputado Juan Carlos Espina. Me puse de pie, me acomodé el morral, me sacudí el pantalón, acomodé mi camisa, pedí miles de disculpas, muchas disculpas, un chingo de disculpas, me dio pena verlos a la cara y me retiré.
 

-Franco discúlpame, de verdad perdóname no fue mi intención, Dios mío estoy tan apenado.

-Jajajaja, jajajajaja, no te preocupes no pasa nada, en serio.

Franco Rodríguez y Juan Carlos Espina lo tomaron con gracia, se rieron, compartieron unas carcajadas conmigo y el diputado panista sólo dijo: “Ahí tienes otra para Chinguen al guapo”.

Moraleja: Nunca entrevisten a Ana Tere Aranda en un espacio tan reducido.

¡Claro!, chinguen al guapo.