“El corazón es uno de los órganos más castigados por el estilo de vida actual, hablamos de sedentarismo, estrés, obesidad y otras condiciones que son un producto de la vida actual y que el corazón lo resiente de manera directa”, comentó el especialista a propósito del Día Mundial del Corazón, que se celebró el 29 de septiembre.
Indicó que si a esto se le agregan otros factores como el tabaquismo, la mala alimentación y los antecedentes familiares, el riesgo aumenta.
“La mayoría de las veces estamos tratando complicaciones de las enfermedades del corazón cuando deberíamos de estar previniendo que éstas se desarrollen (…) No es fácil detectarlas porque no se manifiestan hasta que ya están muy avanzadas”, explicó.
Es por eso que las personas deben reflexionar sobre la importancia de cuidar la salud a través de buenos hábitos alimenticios, actividad física, chequeos con el médico y la erradicación del tabaquismo.
Entre los principales síntomas que una persona con afecciones cardiacas presenta, se encuentra la fatiga, dolor en el pecho, inflamación en las piernas, sensación de palpitaciones, mareos y falta de rendimiento físico en las actividades diarias.
“Cuando una persona empieza a presentar estos síntomas es porque ya tiene años con enfermedad no manifiesta”, dijo.
Y aunque el daño no es reversible, si se detecta a tiempo se puede controlar con medicamentos y buenos hábitos de manera tal que el paciente lleve una vida normal y saludable.
Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que el infarto o enfermedad cardiaca coronaria, es la manifestación grave más frecuente que afecta al corazón y sucede cuando el vaso sanguíneo de éste se bloquea e impide que la sangre oxigenada fluya libremente al músculo cardiaco, lo que ocasiona que esta zona (segmento no irrigado) falle y muera.
Generalmente, las enfermedades cardiacas son consecuencia del mismo deterioro de las arterias a consecuencia de la edad, sin embargo, un número importante de casos están directamente relacionados con los malos hábitos alimenticios y falta de actividad física que la persona ha llevado a lo largo de su vida, indica el especialista.
Debido a que las enfermedades cardiacas no siempre manifiestan síntomas previos si no hasta que se presenta el infarto, es importante llevar una buena alimentación, evitar los vicios como el alcohol y tabaco e iniciar con una actividad física que puede ir desde una caminata de 30 minutos al día hasta una disciplina deportiva por lo menos tres veces a la semana.
La institución exhortó a los derechohabientes a acostumbrar revisiones médicas periódicas por lo menos una vez al año en sus Unidades de Medicina Familiar (UMF) a fin de descartar cualquier padecimiento y recibir orientación para que se pueda detectar cualquier irregularidad.
El 29 de septiembre de cada año, la Organización Mundial de la Salud y la Federación Mundial del Corazón, celebran el Día Mundial del Corazón, debido a que enfermedades cardiovasculares (como el infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular) son las más mortales del mundo.