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Martes, 09 Abril 2013 12:14

Por qué te gusta el olor de la lluvia

Una combinación de bacterias y aceites podrían ser la razón

Por : Quo

Seguramente has notado que después de una tormenta hay un olor místico, fresco, poderoso y evocativo: es el olor de la lluvia. Si alguna vez te has preguntado qué es lo que lo ocasiona, no eres el único.

En 1964, un par de científicos Australianos, Isabel Joy Bear y R. G. Thomas, comenzaron un estudio sobre el aroma de la lluvia. En este trabajo, recientemente publicado en la revista Nature, los investigadores acuñaron el término petrichor – combinación de las raíces griegas petra (piedra) e ichor (sangre de los dioses en la mitología antigua) – para explicar dicho fenómeno.
 
Tanto en el estudio original como en los subsecuentes, se determinó que una de las causas principales por las cuales se da este olor característico después de llover, es debido a la mezcla de aceites secretados por algunas plantas durante los períodos áridos. Cuando una tormenta viene después de una sequía, los compuestos de los aceites que se acumulan con el tiempo en las rocas secas y el suelo, se mezclan y se liberan en el aire.
 
Los investigadores, también observaron que los aceites inhiben la germinación de las semillas, por lo tanto, su teoría es que las plantas producen estos aceites para no necesitar agua en épocas de sequía.
 
Los aceites se combinan con otros compuestos y producen el olor. Particularmente, en zonas húmedas y boscosas, una sustancia común es la geosmina, químico producido bacterias terrestres llamadas actinomicetos. Las bacterias segregan el compuesto cuando producen esporas y después, la fuerza de la lluvia sobre el suelo envía estas esporas al aire y es captado por nuestra nariz.
 
Es un aroma muy agradable, una especie de olor a almizcle… También se percibe este aroma cuando te acuestas en el pasto de tu jardín y giras sobre el suelo.” dijo Bill Ypsilantis, especialista en suelos.
 
Cuando llueve por primera vez en mucho tiempo, el olor a geosmina suele ser más evidente debido a que estas bacterias prosperan en condiciones húmedas y producen esporas que se han acumulado durante los períodos secos. Los estudios han revelado que el olfato humano es extremadamente sensible a la geosmina, incluso, algunas personas pueden detectarlo en bajas concentraciones.
 
El ozono, la molécula formada por tres átomos de oxígeno unidos entre sí -también contribuye al olor, especialmente después de las tormentas. La carga eléctrica de un rayo se divide en moléculas de oxígeno y nitrógeno en la atmósfera y se combinan en óxido nítrico que, a su vez, interactúa con otros químicos en la atmósfera para producir ozono. A veces, se puede oler el ozono en el aire (un olor muy parecido al cloro) antes de que llueva, ya que puede llevar a grandes distancias desde grandes alturas.
 
Pero, aparte de los productos químicos responsables, hay una razón más profunda de por qué nos parece tan agradable el olor de la lluvia, lo que ha llevado a algunos científicos a especular  que se trata de un proceso evolutivo.
 
Por ejemplo, la antropóloga Diana Young de la Universidad de Queensland, estudió la cultura de los Pitjantjatjara en Australia Occidental y observó que ellos asocian el olor de la lluvia con el color verde, haciendo alusión a la relación profunda entre la primera lluvia de la temporada y la esperanza de crecimiento de las cosechas, y su relación con la dieta de los animales. Ella tituló "sinestesia cultural" a la evolución de experiencias sensoriales en una sociedad.
 
No es extraño que otras culturas relacionen a la lluvia con la conciencia colectiva. Después de todo, los seres humanos, en todo el mundo, requieren plantas o animales para comer y ambos son más abundantes en la época de lluvias que durante la sequía . Si esta hipótesis es correcta, entonces la próxima vez que saborees el aroma de la lluvia fresca, piensa que es una característica cultural, derivada de tus antepasados.