Los neurocientíficos de la Universidad de Columbia en Nueva York, analizaron el ingrediente activo de la marihuana, conocido como THC o tetrahidrocanabinol.
En el estudio sometieron a usuarios regulares de cannabis a una prueba de dolor y encontraron que las píldoras funcionaban mejor que un cigarrillo.
Los investigadores creen que las píldoras de marihuana pueden ser una forma efectiva de aliviar el dolor en pacientes con cáncer o con esclerosis múltiple en países o estados donde la droga es ilegal.