Los llamados “e-líquidos”, son el ingrediente clave de los cigarrillos electrónicos. Sin embargo, se trata de poderosas neurotoxinas que en cantidades diminutas, ya sea ingeridas o absorbidas por la piel, pueden causar vómitos y ataques e incluso provocar la muerte. Lo alarmante de esta situación es que ahora se encuentra los mercados de todo Estados Unidos, para su venta en pequeños contenedores, galones, e incluso por barril.
Esta semana, The New York Times advirtió reportes de envenenamientos accidentales, principalmente entre niños, los cuales se incrementaron en los últimos meses. Asimismo, desde 2011 parece haberse registrado una muerte en Estados Unidos, con el suicidio de un adulto que se inyectó nicotina.
La nicotina en su forma líquida, extraída del tabaco y tratada con una serie de sabores, colorantes y químicos se ha convertido en la materia prima para abastecer a la industria de rápido crecimiento de los cigarrillos electrónicos. No obstante, una cucharada de “e-líquido” (incluso sumamente diluida) es capaz de matar a un niño pequeño.
No obstante, el problema no surge tanto del producto, sino de sus regulaciones. Al igual que ocurre con los cigarrillos electrónicos, la nicotina líquida se vende de forma legal en muchos locales y establecimientos de toda la geografía de la nación, a pesar de que su consumo no está regulado por la Agencia de Control de Alimentos y Medicamentos (FDA, en sus siglas en inglés).
Por otra parte, cada vez surgen más evidencias de los daños potenciales. Toxicólogos advierten que estos líquidos representan un riesgo considerable para la salud pública, en particular para los niños, quienes podrían verse atraídos por sus colores brillantes y aromas como cereza, chocolate y goma de mascar. Tal fue el ejemplo de casos presentados en 2013, los cuales sumaron 365. Mismos que fueron remitidos a hospitales.
Casos de menor gravedad condujeron a un aumento en las llamadas a centros de control de envenenamiento. En la Unión Americana, el número de casos relacionados a los “e-líquidos” pasó a mil 351 en 2013, un incremento del 300 por ciento en relación con 2012, y todo parece indicar que la cifra se duplicará este año, de acuerdo con información del Sistema Nacional de Información sobre el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).
“No es cuestión de si los niños podrían envenenarse o morir”, dijo Lee Cantrell, director de la división de San Diego del Sistema de Control de Envenenamiento de California y profesor de farmacéutica en la Universidad de California, San Francisco.
Por tal motivo ante las evidentes consecuencias, lo mejor sería preguntarse cuándo ocurrirán estas incidencias. En cuanto al riesgo inmediato de envenenamiento, los “e-líquidos” son mucho más peligrosos que el tabaco puesto que el líquido se absorbe con mayor rapidez, incluso en concentraciones diluidas.
“Es una de las toxinas naturales más potentes”, dijo Cantrell sobre la nicotina. Sin embargo, en el caso de los “e-líquidos” están disponibles prácticamente en cualquier parte. “Se venden por todos lados. Están presentes en toda la sociedad”, agregó. En EU, los cigarrillos electrónicos llevan más de una década comercializándose sin regulación alguna.
Por otra parte, aunque no existe consenso científico sobre si el uso de estos dispositivos es inocuo o malo para la salud, en los últimos meses los peligros de la nicotina líquida han empezando a emerger en distintos puntos de la geografía estadounidense como en Utah, en donde la Oficina de Control de Envenenamiento estatal alertó de que el número de menores de seis años hospitalizados por conductas relacionadas con el uso de los cigarrillos electrónicos “está aumentando”.
Así mismo, en este Estado, 79 niños han sido hospitalizados desde enero de 2012, con 10 casos de envenenamiento en ese año, 48 en 2013 y 21 en lo que va de 2014.