"Estamos atrapados en unas obligaciones en la red social con gente que no nos gusta", comentó Baker.
La persona odiada no tendrá conocimiento salvo que, por su propia cuenta, decida instalar la aplicación y coincida en que el odio es mutuo, un sistema similar al de la aplicación de citasTinder.
En caso de que se confirme que el rechazo es compartido se ofrece la opción de dejar de ser amigos en Facebook.