Ya tenemos una prueba más de que la mente y el cuerpo son uno y lo mismo. En dos estudios recientes, se observó que las personas que aprovecharon la fuerza de su mente, curaron más rápido que los que sólo se enfocaron en tratar los males físicos.
En el primer estudio, publicado en la revista Scandinavian Journal of Medicine and Science in Sports, un grupo de pacientes que había sido sometido a una cirugía del nervio anterior cruzado (situado en la parte trasera de la rodilla) acudió a sesiones terapéuticas que consistían en visualizar su recuperación mentalmente durante los seis meses posteriores a la cirugía. Comparados con un grupo control, estos individuos demostraron una mejor recuperación y menores índices de estrés transcurridos los seis meses.
Otro experimento, publicado en la revista Brain, Behaviour and Immunity, hizo la misma prueba pero tras ser sometidos los pacientes a remoción del bazo.
Utilizamos una intervención relajante tres días antes y después de la cirugía para reducir el estrés y así obtener una mejor respuesta inflamatoria y mejorar la recuperación”, expresó a Scientific American Elizabeth Broadbent, autora del proyecto y profesora de la Universidad de Auckland.
Los ejercicios consistían en relajarse e imaginar los tejidos re-constituyéndose, así tranquilizando al paciente y permitiendo una mejor recuperación.
Los autores de ambos estudios piensan que la clave de la terapia está en la reducción del estrés al que están sometidos los pacientes, ya que éste genera toxinas que retardan y previenen una recuperación exitosa.