Se trata de un servicio en fase beta que promete ofrecerle al usuario una nueva forma de interacción con los contenidos, por medio del uso de un sentido muy particular: el olfato. De acuerdo con el sitio, Google Nose cuenta con una base de unos 15 millones de olores distintos, entre los que se encuentran flores, frutas y comida, así como otros menos agradables como perro mojado o estiércol de caballo.
Para conseguir un servicio de este tipo, los de Mountain View tuvieron que enviar una flota de autos especiales de Google Street Sense para recorrer las calles y recolectar así los aromas con una nueva tecnología de alta resolución llamada SMELLCD 1.8+. Posteriormente, dicha información en transmitida por medio de la combinación de los fotones de la pantalla y unas ondas sonoras infrasónicas, que permiten la alineación de moléculas que crean algún olor en específico.