No hay mejor solución que hacer ejercicio, pero si dedicar una hora a ir a un gimnasio, correr por tu casa o ir a una clase de yoga o pilates es imposible por tu horario, no te preocupes, no necesitas más que unos minutos para que tu cuerpo se recupere de la tensión acumulada.
Realiza los siguientes ejercicios cada 3 horas durante 5 minutos y tu espalda, tu cabeza y tu salud general te lo agradecerá.
Pon atención:
1.- La técnica más efectiva es la respiración. Dale la espalda al monitor. Aléjate del teléfono. Cierra los ojos e inhala despacio contando hasta cuatro y exhala en el mismo tiempo. Inhala por la nariz, y exhala por la boca. Procura no hacer un esfuerzo grande, porque sobre oxigenarte puede provocarte mareo. Lo que estás buscando es encontrar tu silencio interior.
2.- Sentada, con la espalda recta, los pies tocando el piso y los brazos descansados sobre tus piernas, aprieta los puños y llévalos al codo opuesto. Regresa los puños a su lugar y estira los dedos. Relaja las manos y repite el ejercicio 5 veces.
3.- Mueve la cabeza. ¡Te sorprendería saber cuánto tiempo pasas con el cuello en la misma posición! Con la espalda recta y los pies apoyados en el piso, lleva tu oreja derecha al hombro derecho, la oreja izquierda al hombro izquierdo 5 veces. Ahora el mentón al pecho y de nuevo al frente. También cinco veces. Ahora haz 5 círculos hacia cada lado.
4.- No olvides los hombros. Cinco círculos hacia delante, cinco hacia atrás y 10 círculos alternando un hombreo arriba y otro abajo.
5.- Abraza tu hombro con la mano derecha llevando tu codo izquierdo hacia el hombro derecho. Empuja tu hombro con la mano tres veces y repite el movimiento con tu mano izquierda y codo derecho.
6.- Momento de hacer caras. Nada más desestresante que estirar los músculos faciales. Eleva las cejas y manténlas elevadas 3 segundos. Frunce el ceño y relájalo alternando este movimiento constantemente hasta 10 veces. Abre la boca como si gritaras una letra "A" y después una letra "U".
Recuerda que cuando tengas un descanso más largo, como la hora de la comida, debes estirar tu espalda y rodillas llevando tus manos tan cerca de los tobillos como puedas y elevando tus rodillas como si marcharas.
Si haces todos estos movimientos todos los días, fortalecerás tus músculos, dormirás mejor y el estrés será el menor de tus problemas.