La investigadora, que desarrolló un estudio en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara, cuestionó que el Estado “poco ha hecho en materia de atención a víctimas”, por lo que falta la especialización, espacios y recursos para ello.
La presentación del proyecto “La trata de personas en México desde la perspectiva de las organizaciones de la sociedad civil, la academia y el Estado” se realizó en el marco del tercer aniversario del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría de la Universidad Iberoamericana (Ibero) de Puebla.
En su participación, Patricia Juárez afirmó que las instituciones públicas han creado manuales y programas de capacitación de funcionarios en materia de trata de personas, pero existe poca especialización que tienen para distinguir este fenómeno durante el desempeño de su cargo.
Hay una invisibilidad y falta de reconocimiento de la trata de personas en México, particularmente de los fenómenos sociales, relacionados con la trata de personas como condiciones de entorno
En su alocución, Juárez Peña precisó que el Estado se ha enfocado a la prevención y al procesamiento del delito, pero poco han hecho en materia de atención a las víctimas, por lo que se reconoce la falta de especialización, espacios y recursos para darle seguimiento; en tanto, las organizaciones sociales tienen el reto de ver a la trata de personas como un problema complejo y no sólo con fines de explotación sexual. De acuerdo con la investigadora, otras modalidades son mendicidad, explotación laboral y extracción de órganos, las cuales han sido menos estudiadas.
Las organizaciones civiles, indicó, tienden sólo a prevenir, porque se dificulta la canalización y seguimiento a las víctimas, aunque lo consideran necesario. Aunado a ello, la falta de financiamiento les impide atender a las víctimas de trata de personas, por lo que el Estado debe asumir su responsabilidad ante este problema y contribuir en el apoyo a las organizaciones.
Es necesario destinar mayores recursos para la investigación de este problema tan complejo para lograr su comprensión, monitorear su evolución y determinar los procesos y mecanismos que lo generan y sostienen; mientras tanto, la vigencia de otros fenómenos como el desempleo, pobreza, la demanda y oferta de servicios que promueven la explotación serán canales de fuga para que la trata de personas siga desarrollándose en México y otros países
concluyó.