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Viernes, 27 Septiembre 2013 12:21

El 60% de los trastornos psiquiátricos es de origen genético, señala el INP

Por : Crónica.com

El 60% de los trastornos psiquiátricos, como déficit de atención, depresión, autismo, esquizofrenia y bipolaridad, es causado por factores genéticos y son secundados y activados por la vulnerabilidad ambiental a la que se exponen las personas, principalmente entornos violentos e incertidumbre sobre su vida futura, señaló María Elena Medina Mora, directora del Instituto Nacional de Psiquiatría (inp), durante la entrega del Premio a la Investigación Dr. Manuel Camelo, que este año se otorgó al especialista en ciencias médicas, Francisco de la Peña Olvera.

El investigador premiado por su trayectoria en padecimientos psiquiátricos en niños y adolescentes, expresó que los problemas de salud mental que desarrolla la población adulta iniciaron en la infancia, y actualmente el 25% de los infantes y jóvenes mexicanos padece algún trastorno, siendo los más comunes fobias, depresión, problemas de conducta (disyuntivos, negatividad y de actitud desafiante), déficit de atención y autismo.

Además, explicó que si un adulto padece déficit de atención, significa que en su niñez sufrió ansiedad y aquellos que consumen algún tipo de droga, fueron niños de conductas disyuntivas. Francisco de la Peña también dijo que en México la depresión es la enfermedad mental temprana que más padece la población y a nivel clínico, el déficit de atención es el más tratado.

“El interés en trabajar con niños y adolescentes es porque son el primer nivel de atención y porque el 5% de los niños en las escuelas tienen déficit de atención, entonces las necesidades son trabajar en escuelas y generar especialistas, pues ese porcentaje actualmente no se puede atender ya que sólo hay un hospital psiquiátrico infantil en el país”, comentó.

PROYECTOS. Las líneas de investigación de Francisco de la Peña son tres: trastornos  de la conducta por déficit de atención, población en riesgo de enfermar porque algún familiar tiene bipolaridad y desarrollo de pruebas para determinar nuevos trastornos mentales.

“La clinimetría y taxonomía son algunos de sus proyectos más importantes. El primer término se refiere a la forma en como evaluamos  estas enfermedades mediante instrumentos clínicos para que todos los médicos diagnostiquemos lo mismo. La taxonomía es cuando le damos nombres a los problemas de salud mental y es relevante porque está por modificarse la clasificación internacional de enfermedades de la OMS. Este año se modificó la de la Asociación Psiquiátrica Americana”.

Un ejemplo de clinimetría, dijo, es el desarrollo de una entrevista diagnóstica especializada con fines de investigación y en el caso de taxonomía,  su trabajo se enfoca en incluir en la OMS nuevos padecimientos para América Latina como el déficit de atención sin hiperactividad o el cutting, esto es, cuando los adolescentes se cortan o lastiman la piel como una forma de infringirse.

Otros proyectos que actualmente desarrolla es la identificación (mediante resonancia magnética nuclear) las áreas del cerebro o circuitos integrados involucrados en el déficit de atención y depresión en niños. “La psiquiatría sigue avanzado y sabemos que en el déficit de atención los circuitos catecolaminérgicos están involucrados en la aparición de síntomas; y que en la depresión, al igual que los adultos, intervienen la vías serotoninérgicas”.

También trabaja en conjunto con el Hospital Psiquiátrico Infantil y el Instituto de Biomédicas de la UNAM para identificar problemas de concentración, planeación y organización en niños con déficit de  atención. 

“Las evaluaciones para estos casos se hacen en escritorio, lo cual no está dentro del ambiente natural de los niños inquietos, entonces  estamos adaptando una práctica dentro de una cancha de fútbol y en donde les ponemos un GPS y les pedimos que recojan las pelotas, y así estudiamos sus movimientos de trayectorias y demás conductas”, detalló el investigador.

Por último, la titular del Instituto de Psiquiatría señaló que si se da una orientación, si los investigadores documentan las variaciones y si se hacen seguimientos de los pacientes con enfermedades mentales, se puede llegar a una prevención de dichos padecimientos que por lo general, comienzan a manifestarse con ansiedad y depresión.

“Sí tenemos un incremento importante de los problemas emocionales en adolescentes y niños, eso lo vemos en otros indicadores como los intentos suicidas, suicidios consumados o el ser testigos de violencia o agresión. Por eso es importante prevenirlos en etapas tempranas”, concluyó.

Cronica.com