Este chip, que funciona con estímulos neuronales, ayudaría a unos seis millones de personas en el mundo occidental sufren ceguera a consecuencia de la degeneración de la retina.
La compañía israelí Bio-Retina comenzó a desarrollar este chip, llamado Nano Retina, en 2009 y tras varios años de investigación en ratones, están listos para probarlo en humanos. El chip milagroso, del tamaño de un grano de arroz, se implanta en la retina e imita su función transmitiendo señales visuales a través de impulsos eléctricos que estimulan las neuronas para crear las imágenes en el cerebro.
Desafortunadamente el chip no sirve para aquéllas personas que han nacido ciegas o tienen otro tipo de enfermedad ocular que no sea degeneración de la retina. “Queremos devolver a la gente que perdió la vista por esta enfermedad su habilidad para desenvolverse en la sociedad,” comentó Raanan Gefen, el director ejecutivo de Bio-Retina a la prensa israelí, señalando que Nano-Retina será una solución para volver a ver, aunque eso sí,sólo en blanco y negro y con una resolución baja.