25 de Octubre del 2020
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Azúcar amargo

Por Cesar Rios Hernández / /
Azúcar amargo
Foto: Central
Una vez estamos presenciando una verdadera pelea entre el gobierno y la industria privada, en esta ocasión se subió al “cuadrilátero” la industria refresquera, dando “el primer golpe” el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, cuando el pasado 19 de junio durante una gira de trabajo en Chiapas, declaro lo siguiente, “¿Para qué necesitamos el veneno embotellado, el de los refrescos? ¿Para qué necesitamos donas, pastelitos, papitas que traen alimentación tóxica y contaminación ambiental?”, parece que el mensaje implícito que nos está diciendo, es que, muchas de las muertes ocasionadas por el COVID-19 han sido por culpa del consumo de los refrescos y sus “diabólicos” cómplices, las empresas de papitas, donas y demás.

Muy fuertes declaraciones y la respuesta de esta industria fue rápida, pues la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas A. C. (ANPRAC), devolvió “el golpe” el mismo día (en un comunicado), en donde calificó como inaudito que un funcionario público federal, con la gran responsabilidad de ser el promotor de la salud en el país, estigmatice a una industria que cumple a cabalidad con todas las normas y regulaciones en México. En pocas palabras, la ANPRAC (que representa a 120 embotelladores mexicanos de bebidas), le está diciendo algo así como: ¿si nuestro producto es un veneno, porque nos permiten seguir produciendo en base las regulaciones que el mismo gobierno nos pide?, esta respuesta fue como un gancho al hígado. Esta “pelea” parece que será larga, vaya buscando un buen refresco y papitas (ambos “light” obviamente), para el espectáculo que estaremos presenciando estos días.

La industria refresquera en nuestro país es grande, pues el valor de la producción de esta industria es de aproximadamente 300 mil millones de pesos y representa el 1.3% del PIB nacional. Además, tienen el 7.6% del PIB de la industria manufacturera del país y 18% de la producción de la industria alimentaria (fuente: Alto nivel 12/06/2019). ¡Todo un dulce y jugoso negocio!

Pero en términos reales, debemos reconocer que como mexicanos no sabemos comer saludablemente (la gran mayoría por supuesto), tal vez usted no, pero “los otros” si comen muy mal.

Las palabras pronunciadas por el Doctor López-Gatell tal vez fueron muy duras, pero en términos de salud son ciertas. En entrevista con Infobae México (22/07/20), el doctor del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Simón Barquera, reveló que en el país más de 25,000 muertes al año se atribuyen al alto consumo de bebidas azucaradas. Entonces, estamos realmente preocupados por las personas, por la sociedad. Tener ahí un factor de riesgo que genera tantas muertes, más muertes que el COVID-19, y no hacer nada”.

Antes de condenar a la industria refresquera de todos nuestros males o de culpar al programa “En familia con Chabelo” y sus patrocinadores (de otros tiempos), debemos ser juiciosos y reconocer que la ANPRAC también ha tomado varias iniciativas para ayudar a la salud de la población, puede comprobarlo en www.anprac.org.mx y considere lo que ellos están haciendo. Claro que, si nosotros no tomamos conciencia, todo será en vano.

Para fomentar una mejor alimentación, el gobierno también ha luchado en forma sistémica a través de la educación, pero ¿cómo van a entender nuestros hijos en las escuelas, la cultura de los alimentos sanos?, pues escuchan con atención a sus maestros, para luego verlos en el recreo comiendo papitas, pastelillos y bebiendo un “rico y azucarado” refresco, ¡Los hechos son más fuertes que las palabras!

Igual pasa en las clínicas y hospitales del IMSS, en donde dentro de sus instalaciones se han autorizado pequeños negocios para venta de bocadillos y bebidas saludables (muy estrictos, por cierto), pero en cuando usted sale del perímetro del hospital, se topa con un ejército de vendedores de comida chatarra, muchas veces en condiciones insalubres y siendo tolerados por las autoridades. También se ha buscado controlar la publicidad, no solo de los refrescos, sino también de los “productos cómplices” (galletas, pastelillos, papitas, dulces, y otros), si usted pone mucha, pero mucha atención, al final de estos comerciales siempre se escucha una voz relampagueante y susurrante, que dice algo así como “aliméntate sanamente con frutas y verduras” o con unas letras muy pequeñas diciendo lo mismo. A este ritmo y con esas estrategias, vencer los malos hábitos alimenticios, será una batalla muy larga.

Y aunque en este momento el golpeteo mediático ha estado enfocado en la industria refresquera, ya están haciendo fila para entrar en batalla, otras industrias como la de los alimentos ultra-procesados, pues en octubre de este año entrara en vigor las nuevas reglas en el etiquetado, para los productos con exceso de azúcares, calorías, grasas, sodio y grasas. No es necesario decir que empresas son. Y que aplica también a la publicidad… “de conformidad con la normatividad correspondiente, no deberá incluir personajes infantiles, animaciones, dibujos animados, celebridades, deportistas o mascotas, elementos interactivos, tales como juegos visual-especiales o descargas digitales, dirigidas a niños que inciten, promuevan o fomenten el consumo, compra o elección de dichos productos”. Con esta nueva ley, ahora si que los expertos de la mercadotecnia tendrán que usar todas sus neuronas para poder promocionar un “alimento” que casi estará diciendo “si come o ingiere este producto, lo hace bajo su propio riesgo”, pero en otra ocasión hablaremos de esto.

En conclusión, el gobierno tiene la razón en esta ocasión, aunque su estrategia es cuestionable, la intención es correcta. Pues mientras muchas empresas han obtenido grandes ganancias con este tipo de “alimentos y bebidas”, el estado tiene que pagar por los tratamientos de recuperación (con nuestros impuestos), contra la diabetes, y otras enfermedades relacionadas.

El Diálogo de hoy: – entre comelones –

C1.- Lo del COVID-19 me está preocupando, ¿qué estás haciendo para comer más saludable?

C2.- Pues cuando como tacos pido una porción extra de piña, al pozole le pongo mucho limón pa’ que “queme” la grasa, al refresco le agrego agua y las donas glaseadas las acompañó con café negro, sin nada de azúcar ni crema.

C1.- Tú sí que eres valiente, con esa disciplina estarás siendo casi inmune a los virus y otras enfermedades.

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