31 de Octubre del 2020
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Partido Político S.A. de C.V.

Por Cesar Rios Hernández / /
Partido Político S.A. de C.V.
Foto: Central
Las empresas tienen una razón natural de existir: ¡hacer dinero!, independientemente del tamaño o tipo de la organización, su objetivo siempre será el mismo. Cuando la empresa ya cuenta con una estructura por departamentos, inicia casi en forma inevitable una fricción entre los responsables de cada área (¡bienvenido a la jungla!), pues cada uno busca quedar bien con sus superiores o dueños, algunos habrán logrado su crecimiento a base de esfuerzo y liderazgo, otros lo habrían logrado “aplastando” a otros. Mientras el objetivo sea obtener mayores ganancias, más cuestionable serán los “métodos” con que se moverán los individuos que laboran dentro de la organización. Es entendible pero no justificable, todo por el ¡“cochino dinero”!

Sin embargo, un partido político no tiene por objetivo primario hacer dinero. PERO lo maneja y mucho, permaneciendo en constante cabildeo con personas adineradas, grandes empresas del país y con intereses extranjeros ¡aunque usted no lo crea!

Por ley, todos los partidos políticos reciben dinero de nuestros impuestos; por ejemplo, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) otorgará para el ejercicio 2021 la nada despreciable cantidad de 7,200 millones de pesos, mismos que recibirán los partidos políticos nacionales y candidaturas independientes (¿que no se supone que estamos en crisis?). Además, cada partido político obtiene ingresos a través de una “cuota voluntaria” de sus militantes, apoyos de organismos internacionales, más las aportaciones “desinteresadas” de dueños o directivos de alguna empresa. Las cantidades de dinero que se manejan son tan grandes, que se convierten en un tema morboso, que rara vez puede ser comprobado a cabalidad. Con estos antecedentes, es extraño que los partidos políticos siempre anden “llorando” por falta de recursos ¿son mendigos o “méndigos”?

Basado en los anterior, nos queda claro que un partido político no es una organización con fines de lucro, pero se comporta como tal.

El mega circo mediático que estamos presenciando estos días con MORENA, nos confirma “las motivaciones” de sus candidatos a la presidencia de ese partido, pues ha salido a relucir el “intenso amor” que le tienen a la posición, con tal de servir con honor a su país. En esta contienda, no es fácil determinar quién es “el bueno” y quien “el malo”, pero nadie tiene la menor duda de que los principales protagonistas han sido los siguientes: egoísmo, avaricia, oportunismo, rebeldía, arrogancia, vanidad y soberbia entre otros. Bueno, ahora podemos comprobar con mucha vergüenza, “a que altura de las circunstancias” se mueve la clase política de México, o sea, al mismo nivel en el que habita Hades, el dios del inframundo.

Este “fuego amigo” entre miembros de un mismo partido, ha sucedido antes y seguiremos viendo otros “ejemplos” en el futuro, tanto a nivel federal, estatal y municipal. Claro que, si el partido político ya no da para más o esta moribundo, veremos transiciones “tranquilas”, como la sucedida en el 2018 con el PRI, en donde René Juárez Cisneros solo duro 2 meses en el cargo y nadie dio guerra por reemplazarlo, obvio, sin dinero, quemado y sin futuro ¡ya no hay “motivación”!

Nuestro país es tan especial, que algunas empresas, perdón partidos políticos… sólo fueron creados para vivir de la política y del presupuesto, no para ganar elecciones; como el Partido Verde Ecologista (PV), que ha sido señalado como un “negocio particular de la familia González” y lo han acusado de “venderse” según las conveniencias políticas del momento. También está el Partido del Trabajo (PT), bajo el mando de Alberto Anaya desde 1990 (alias “don perpetuo”), que de “fifí” salto a “chairo” en forma descarada. Los políticos de nuestro país han demostrado que la ideología de un partido es lo de menos, los camaleones son premiados y sostenidos a conveniencia. La fama de nuestra clase política ha llegado a otros países, por ejemplo, en los países de Europa, cuando un político empieza a renegar por algún acuerdo, le dicen, ¡deje de comportarse como un político mexicano y asuma su responsabilidad! ¿Hasta cuándo llegaremos a la madurez política?

El Diálogo de hoy: – entre escritores –

E1.- Aún no he definido un tema para mi próxima novela, ¿me puedes recomendar algo?

E2.- ¿Qué tipo de novela quieres hacer?

E1.- Busco algo diferente, que tenga acción, violencia, intriga, drama y algo de comedia.

E2.- Para “esa mezcla” puedes inspirarte en los partidos políticos de México, pero agregarías el elemento de ridiculez.

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