25 de Octubre del 2020
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La gran industria de la religión

Por Cesar Rios Hernández / /
La gran industria de la religión
Foto: Central
Crónicas del Elefante Blanco. Conversación sobre Hipocondríacos Industriales.

Hablar de religión siempre es un tema sensible, pero dadas las circunstancias y eventos que se han presenciado últimamente en nuestro país y el mundo, es difícil cerrar los ojos y negar que iglesias se están comportando como verdaderas empresas para hacer dinero. Es entendible que cualquier organización necesite de recursos para sostenerse, más cuando sus objetivos son nobles (tangibles o intangibles). Sin embargo, cada vez son más frecuentes los escándalos financieros en las organizaciones religiosas.

Según la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público (Última Reforma, DOF 17-12-2015), el artículo 8, fracción II, dice lo siguiente: “Las asociaciones religiosas deberán: Abstenerse de perseguir fines de lucro o preponderantemente económicos”. Esta fracción de la ley no requiere interpretaciones y, antes de continuar con la lectura, es muy posible que alguien ya este gritando en su interior algo como: las limosnas, ofrendas y diezmos, son aportaciones voluntarias y ¡nada tienen de malo!

En esta columna solo se hará un sencillo análisis organizacional y financiero (no teológico), así que puede continuar leyendo.

Uno de los últimos escándalos que se presenciaron en el país fue el de la iglesia “Luz del Mundo” (agrupación religiosa no católica, ubicada en Guadalajara), en donde, además de las graves acusaciones sexuales a su líder, también salió a relucir las inmensas cantidades de dinero que esta organización maneja.

Según datos de la iglesia, se cuenta con unos 5 millones de seguidores en más de 50 países. Mientas todo se resuelve, el gobierno de México tiene bloqueadas varias cuentas bancarias por un monto aproximado de 359 millones de pesos y un millón y medio de dólares de manera directa. Al parecer, ¡mucho, nunca es suficiente!

Otro escándalo financiero se presentó hace unos meses, pero en el Vaticano (sede de la iglesia católica), donde en octubre del año pasado se abrió una investigación relacionada a transacciones irregulares de dinero, relacionadas con compras millonarias en inmuebles en el extranjero, particularmente en Londres, con la participación de empresas británicas (Fuente: La Tercera).

Se podría hacer una lista interminable con todos los escándalos financieros en las últimas décadas en los diferentes grupos religiosos, pero para evitar que alguien se vuelva ateo, mejor nos detendremos.

Estos ejemplos son sólo para demostrar que el comportamiento de las iglesias (católica y las evangélicas) han sido como el de unas empresas con fines de lucro; provocando la pérdida de confianza de la sociedad (en esta ocasión excluiremos otras religiones como el islam o el budismo, que también “son negocio”).

A nivel mundial, no es fácil determinar cuántos billones de millones de dólares se mueven alrededor del mundo religioso y las empresas que se benefician con estas instituciones, en donde quien lleva la mayor parte es la iglesia católica. No por nada ostenta el título de “Santa Madre Iglesia”, ya que con el movimiento ecuménico que lleva varios años trabajando, la mayoría de las denominaciones cristianas, como las iglesias, bautistas, metodistas, luteranas, presbiterianas y otras, vienen a ser sus hijas.

Si no queremos pensar en la iglesia como empresa, es necesario mencionar todas aquellas empresas e industrias que se benefician con la religión (directa e indirectamente). Por ejemplo, en México, de acuerdo con el Episcopado Mexicano, la Basílica de Guadalupe es el principal santuario católico de Latinoamérica, y el segundo del mundo, después de la de San Pedro, en Roma, al recibir a 20 millones de creyentes al año.

El 12 de diciembre, Día de la Virgen de Guadalupe, la basílica recibe a ocho millones de personas, de los cuales 40% llegan a La Villa, como también es conocida, en dicha fecha. (Fuente: Grupo En Concreto –diciembre, 2018).

Con estos datos, sólo es posible hacer una estimación del dinero que se mueve en este recinto, y del tipo de empresas que se benefician (localmente), como son la industria hotelera, restaurantera, aerolíneas (aunque por estas fechas andan volando bajo por la pandemia), transportes, agencias de turismo, y otras indirectas como las de artesanías, velas, platería, florerías, librerías y otras más.

Si se compara el negocio que se mueve en el templo de la “Luz del Mundo” con la “Basílica de Guadalupe”, este sería sólo un “changarro”, ni más ni menos.

A nivel mundial, otras industrias también se benefician con la religión católica, pues por cada templo que se construye o se mejora, está la industria de la minería (con oro, plata, bronce y otros metales), además de las constructoras contratadas, las maderas y telas finas que se requieren, no solo para los templos, sino para toda la indumentaria y relicarios de los sacerdotes, monjas y los creyentes. Y si esto no fuera suficiente, las tradiciones que se siguen involucran a otras industrias, como la pesquera (en cuaresma), los campos de viñedos, olivos y hortalizas (además de las flores) en donde siempre hay demanda.

A todo esto habría que agregar los ingresos directos e indirectos del Vaticano, en relación con las escuelas que administra: museos, televisoras, editoriales, estaciones de radio, imprentas y sitios de internet ¿Le parece mucho? Pues para finalizar, están las acciones que maneja el banco del Vaticano en las bolsas de valores de todo el mundo. Con todo esto (que deja mareado a más de uno), cómo no pensar que la iglesia es más que una institución religiosa y que causa la envidia de los presidentes corporativos más grandes del mundo.

Como último dato, Jorge Mario Bergoglio (Papa Francisco) no solo es la cabeza de la religión más poderosa del mundo, es también el presidente de un país (Vaticano) que tiene su propia moneda, bandera, himno y constitución, prácticamente todos los países del mundo tienen un embajador en el Vaticano y a la vez cada país tiene un embajador (nuncio).

En conclusión, es más que entendible que toda organización religiosa busque hacerse de recursos para propagar su doctrina; sin embargo, esta intención se desvirtúa cuando los líderes que la representan se enfocan solo en hacer más dinero y vivir en forma ostentosa, alejándose de sus principios espirituales.

El Diálogo de hoy: fragmento de la Biblia / S. Lucas cap. 12:13-15 –

– Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia.

– Más él (Jesucristo) le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

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