Saturday, 06 de June de 2026

Por Soleares

Martes, 23 Octubre 2012 20:25

La luna es de queso

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Decía Nicolás Maquiavelo, o por lo menos se le atribuye, "los hombres son tan simples, y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes, que quien engaña encontrará siempre quien se deje engañar".

La frase viene a cuentas por la intervención, para algunos descarada, sin ocultar la mano que mece la cuna en la designación de consejeros del Instituto Estatal Electoral, un asunto que en verdad a nadie debía preocupar, obvio es que quien tiene el poder lo ejerce, manda, y se equivoca, pues vuelve a mandar -como en el caso de la Ley Mondragón-, así lo dice la cultura popular.

¿Por qué razón Rafael Moreno Valle debía ser diferente a los anteriores gobernadores? ¿Por qué debía tomar en cuenta las opiniones de los demás y no ejercer el poder a su antojo, si los demás lo hicieron y gracias a ello conservaron el poder en su sexenio?

Cuando se llamaba Comisión Estatal Electoral, dependía de la Secretaría de Gobernación y nada pasaba en su interior sin convenir así al gobernador; cuando cambió a Instituto Estatal Electoral, se complicó su operación pero nada cambió en el ejercicio de sus acciones, ni Alejadro Necoechea, ni Jorge Sánchez Morales, ni los anteriores han sido ajenos a cumplir los deseos de gobernadores del PRI ¿Por qué ahora los nuevos consejeros y presidente debían ser contrarios a quien les pagará?

Tal vez, pensará algún alma inocente, porque ahora son de otro partido, porque el gobernador cuando candidato acusó al IEE de actuar parcialmente y cargarle los dados a la elección; era de esperarse que la gestión fuera diferente, más democrática, más humanista, más del bien común, menos de pragmatismo, menos de autoritarismo, menos de manipulación.

O sea los electores son engañados institucional y consuetudinariamente, por los partidos políticos que no ven más allá de la conveniencia de mantenerse en el poder al precio que sea. Y si para ello hay que comprar a los diputados, ábranse las arcas; y si los consejeros deben ser probados en la operación electoral, llámese a los mejores mapaches de la comarca, diría el príncipe. Y si para completar la lista hay que meter a los parientes, aunque sea lejanos, pues dénseles condición ciudadana, y si para completar la lista hay que aliarse con alguien, que sea con los enemigos de nuestros enemigos, es decir los antimarinistas.

Total el pueblo está acostumbrado al pan y al circo y sigue creyendo que la luna es de queso.

Aunque en el pasado, hay que reconocerlo, los gobernadores buscaban que el presidente del organismo electoral pasara las pruebas de la sociedad, fuera avalado por las instituciones académicas, la iglesia, el foro de abogados, los académicos y se podía, pues hasta los partidos políticos, o sea tenía un aura de honorabilidad y buenas costumbres, requisito que hoy quedará en asignatura pendiente.

¿Por qué? Pues la respuesta es muy fácil, porque el Instituto Estatal Electoral, es priísta, más priísta que nunca, y la oposición es minoría, o es que ¿no se han dado cuenta del gatopardismo que gobierna? Y agréguese el fuero de 14 años para David Villanueva al frente del Orfise. ¿A quién obedecerá?

jesusmanuelh@mexico.com
Video en Youtube: jesusmanuelhl