¡Antes eran chéveres! A siete años de la llegada de Uber a Puebla, la empresa, que inicialmente, se vendió como un servicio de “taxis VIP”, ha dejado mucho que desear y con el paso del tiempo su servicio ha ido en decadencia.
La plataforma de transporte ejecutivo se abrió paso en la capital del estado el 8 de junio de 2015. Esto con la intención de convertirse en la red de transporte más importante para conectar a conductores y pasajeros y hacer de su viaje un momento amigable a bajo costo, ha presentado una serie de deficiencias desde hace un par de años.
Las carencias más recurrentes son la falta de amabilidad y servicio de los conductores. Así como las rutas y tiempos de traslado.
De igual manera las altas tarifas “dinámicas”, la calidad de las unidades y los viajes cancelados de último momento.
Los usuarios también se quejan de la falta de unidades y hasta la delincuencia que, en algunas ocasiones, sufrían los clientes por parte de los socios.
Para que no olvides aquellos días de gloria cuando usar Uber en Puebla era sinónimo de calidad y servicio de cinco estrellas, aquí te presentamos algunas de las decadencias que actualmente tienen que soportar los poblanos.
Conductores daban agua embotellada y el servicio era económico
Cuando la app estadounidense comenzó a operar, uno de los beneficios que atrapó a los ciudadanos fue la promesa de reducir hasta 70 por ciento los costos de traslado. Esto en comparación con los servicios de un taxi convencional.
Se dijo que los propios usuarios podrían elegir costos y rutas de las unidades. Esto convirtió a Uber en la competencia de los más de 16 mil taxis que circulaban por la ciudad de Puebla en ese momento y que iban en decadencia. Esto sin mencionar la experiencia VIP que ofrecía agua gratis, carga para el celular y hasta la elección de la música que querías escuchar durante el trayecto.
Todo iba bien hasta que aparecieron las famosas “tarifas dinámicas”. Las cuales se refieren al incremento considerable del precio de los traslados. Esto cuando existe una gran demanda de personas que buscan viajar a través de una misma aplicación y hay pocos conductores disponibles.
La situación se salió de control cuando a finales de 2021, Uber y DiDi incrementaron hasta un 800 por ciento sus costos. Pues viajes que solían tener un costo promedio de 80 pesos en un rango de cinco kilómetros, se cotizaban hasta en 250 pesos. En ocasiones, llegaron a rebasar los mil pesos.
En diciembre del mismo año, el Gobierno del Estado a cargo de Miguel Barbosa Huerta, a través de la Secretaría de Transporte y Movilidad, anunció la regulación de tarifas por medio de reformas legislativas. Esto para evitar abusos, tras las miles de quejas de usuarios de las plataformas de transporte por el incremento desmedido en las tarifas para realizar viajes.
Poco después del decreto, la empresa ha vuelto a hacer de las suyas y continúa cobrando precios excesivos en traslados.
Por otro lado, los usuarios también se han quejado por la falta de unidades para brindar servicio. Así como de la manera en que algunos conductores operan al cancelar viajes que no se encuentran en su ruta. Incluso, pedirles a los usuarios que lo hagan para que les cobren a ellos la tarifa por cancelación.
Robos, asaltos y violencia contra las mujeres
Tampoco hay que olvidar los robos y violencia que los clientes y conductores han sufrido a bordo de las unidades.
El caso más reciente fue el de Beverly Vega Oropeza, una joven de 24 años de edad detenida injustamente por policías de Cuautlancingo el pasado 21 de enero al intentar defenderse del ataque sexual por parte de un conductor de Uber.
La jueza Karla Patricia Ambrosio dictó auto de no vinculación a proceso para poner en libertad a la joven Beberly Vega el 29 de enero. Esto por considerar que actuó en legítima defensa.
Ataques a estudiantes de parte de los conductores
En 2019, una alumna de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) reveló que el 8 de julio, una de sus compañeras estuvo a punto de ser secuestrada a bordo de una unidad de Uber.
Jocelyn N. contó a través de esta red social que su compañera pidió una unidad y llegó un automóvil Dodge Attitude con placas UAV-88-34, conducido por Luis N.
Durante el viaje, el conductor se detuvo con el pretexto de que la aplicación estaba fallando. Dicho tiempo permitió que los agresores abordaran la unidad para golpearla en la cara, estómago y costillas. También recibió rodillazos, puñetazos, torceduras, así como intentos de asfixia en reiteradas ocasiones lo que le provocó un esguince de segundo grado.
Tan solo cinco días después, una mujer reportó un intento de secuestro por parte de un conductor de Uber. Pues el operador se desvió del camino y ya iba rumbo a Atlixco. La usuaria, se logró bajar del auto y quedó abandonada sobre la carretera.
En redes sociales, la sobrina de la mujer afectada explicó que su tía no es de Puebla. Sin mencionar desde qué punto, dijo que pidió una unidad de Uber para la mujer, quien se dirigía a Plaza Solesta.
Cuando la pasajera se dio cuenta que el conductor ya estaba pasando una caseta de Atlixco, le pidió al conductor que se detuviera. A pesar de que no conoce bien la ciudad, reconoció que ya se estaba dirigiendo a otro punto.
Caso de Mara Castilla hizo una pausa en el servicio de Cabify
Debido a estos y otros casos similares como el de Mara Castilla y Mariana Fuentes en 2017, el entonces gobernador del estado, Antonio Gali Fayad envió una iniciativa de reforma de la Ley de Transporte al Congreso local. Esto para obligar a las empresas a verificar la identidad de sus conductores. Así como para brindarles capacitación en materia de derechos humanos con perspectiva de género. También, para la habilitación de botones de pánico para los usuarios y el acceso a la geolocalización de los vehículos.
Diputados locales del Congreso de Puebla iniciaron el análisis de la reforma a la Ley de Transporte para regular el servicio Ejecutivo que prestan empresas como Cabify y Uber. En ella se establece que cada mes deberán transparentar su lista de socios y el número de viajes que realizan.
Mientras que los operadores deberán presentar cada seis meses la carta de antecedentes no penales y tramitar la licencia de transporte mercantil.
Sin embargo, Uber sigue presentando decadencias para brindar confianza y seguridad a quienes utilizan la plataforma en Puebla.
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