En tiempos del morenovallismo, la mecánica para tratar a los presidentes municipales era muy sencilla: “Te alineas o te atienes a las consecuencias”.
El alcalde era citado en Casa Puebla para explicarle el sistema “Peso sobre peso”. En términos llanos, le exponían una remodelación urbana, un centro de salud con servicios ampliados (Cessa) o un camino rural.
El monto se dividía; 50 por ciento aportaba el gobierno del estado y 50 por ciento el municipio. Por supuesto. toda la obra la ejecutaba la Secretaría de Infraestructura.
Ahí estaba el negocio.
En el fondo, era una mecánica de “moches” institucionalizados.
Ese método creó una generación de ediles impunes. Al firmar el convenio “Peso sobre peso”, el presidente municipal adquiría una especie de fuero y se convertía en intocable para el secretario de Seguridad, Facundo Rosas, y el Fiscal Víctor Carrancá Bourget.
La tragedia para Puebla fue que ese modelo de finanzas públicas corrió de manera paralela al despunte de actividades delictivas en los municipios.
Se desbordó la industria del huachicol; proliferó la venta de narcóticos, principalmente “cristal”, así como los asaltos en carreteras que siguen hasta la fecha desde San Martín Texmelucan hasta Esperanza e, incluso, el robo a trenes de carga en la región de Cañada Morelos, un delito que no se veía desde tiempos de la Revolución.
En aras de un corrupto sistema de finanzas el morenovallismo degradó el tejido social en amplias regiones del estado.
Todo esto lo publicamos en su momento.
Ahora, en 2026, con el armentismo, no existe esa colusión financiera con los presidentes municipales para otorgarles una patente de corso.
Por el contrario, el programa de obra comunitaria -cuyos montos absorbe de manera total el gobierno estatal-, responde a sentidos reclamos sociales en decenas y decenas de municipios.
Pero también vemos una excesiva tolerancia a los alcaldes; un consentimiento político que está provocando una zanja entre gobernantes y gobernados.
El ejemplo inapelable, indiscutible es Acatlán de Osorio, donde se empoderó la banalidad, la frivolidad y las pasiones personales por encima de las necesidades de la población.
Hoy presenciamos cómo el aparato de gobierno e, incluso, el Congreso tratan de sostener a la alcaldesa Guadalupe Bárcenas contra una comunidad que está en pie de lucha. El costo social es enorme.
Ahora no hay “moches” abiertos o por debajo de la mesa, pero pretendiendo una falsa gobernabilidad se está tolerando a una presidenta que hace mucho dejó de responder a los reclamos sociales.
Acatlán de Osorio es el ejemplo de una bola de nieve que creció hasta desbordarse.
Gobernación tuvo oportunos reportes de la inconformidad de habitantes y regidores, pero creyeron que el tema se iba a desinflar y sucedió lo contrario.
Los colaboradores del gobernador Armenta no solo deben apagar los incendios, deben ver las brasas desde el primer momento. Anticiparse a las crisis, porque esas situaciones siempre avisan.
Esa debe ser una prioridad, porque la semilla de la inconformidad se está gestando en otros municipios a causa de la torpeza y corrupción de alcaldes que son tolerados.
Al tiempo.
Vamos a los cortos en Cúpula.
Cronograma de García Parra
El coordinador del gabinete, José Luis García Parra, declaró que el Cablebús estará en pruebas en noviembre de 2028 y en funciones en 2029. Se trata del proyecto de transporte público más ambicioso en la historia de Puebla. En Cúpula siempre insistiremos que por encima de los plazos técnicos está el cronograma social. La prioridad debe ser despresurizar los ánimos ciudadanos; alcanzar un gran consenso debe ser el eje del sexenio. De esa labor depende lo que suceda en 2030.
Lucha de San José Chiapa y la raja
El movimiento de San José Chiapa y grupos que se sumaron es legítimo y como tal merece una cobertura equilibrada por parte de los medios. Es cierto que los activistas Renato Romero y Pascual Bermúdez son víctimas de una campaña de descrédito. Pero también se debe anotar que hay claras evidencias de lucro y raja por parte de un senador de la República que está atizando el fuego con la intención de desestabilizar la administración de Armenta. Desde hace días así lo anotamos.
Los motivos de Ariadna Montiel
La discreta visita de Ariadna Montiel a Puebla tiene varias lecturas. Es evidente la poca confianza que tiene por la dirigencia local y es claro que tiene delicados reportes. Comités municipales que solo existen en papelería membretada. Por otro lado, el nombramiento de Uriel Figueroa como delegado es un débil paliativo. Se trata de un buen secretario particular, pero no tiene la capacidad como operador, ni conocimiento de la problemática estatal. Ariadna vino a ponerle un “curita” a la herida.
Puebla ante crisis automotriz
No es un tema menor. Trump se ufana de que Toyota sale de México para armar en su país. La industria automotriz atraviesa por un episodio crítico. Compas de Aguascalientes cerrará su producción de vehículos Mercedes Benz e Infiniti; en Morelos ocurrirá lo mismo con Civac Nissan. En Puebla, el optimismo de Víctor Gabriel Chedraui contrasta con el formal anuncio de una reducción en la producción mundial de Volkswagen. Hace meses lo apuntamos, urge un plan de contingencia ante una crisis de ese calado.
Como siempre quedo a sus órdenes.
X @CupulaPuebla
cupula99@yahoo.com
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