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Ante el descontento de decenas de exalumnas que se manifestaron en la Academia de Belleza Reflejos este 11 de febrero, el personal de la institución trató de justificarse con excusas.

Debido a la falta de entrega de diplomas a quienes finalizaron el curso en sus instalaciones, se justificaron diciendo que no ofrecen una carrera de belleza profesional y que sólo son un centro de capacitación para el trabajo.

Después de la presión mediática ejercida gracias a las denuncias y declaraciones hechas por las estudiantes que no han recibido este documento en casi 7 años (en algunos casos), las autoridades de la Academia Reflejos emitieron un comunicado de último momento para invitar a las afectadas a una reunión en la sucursal de la 14 poniente #310.

En representación de la directora del plantel Guadalupe Hernández Romero, informaron que no han podido entregar los diplomas correspondientes debido a un cambio en los lineamientos. Debido a que la Dirección General de Acreditación, Incorporación y Revalidación, señaló el gasto excesivo de papel.

A partir de 2019 suprimieron la impresión de certificados en papel y abrieron paso a la digitalización de documentos, una excusa que no fue bien tomada por las asistentes. Sin embargo, las graduadas recibieron negativas para obtener sus diplomas mucho tiempo antes de establecerse el cambio.

José Luis López Tapia, representante de los institutos Reflejos en la Ciudad de México aclaró que la academia forma parte de la Dirección General de Centros de Formación para el Trabajo. Es decir, de acuerdo con Tapia es un centro de capacitación laboral y no un sistema educativo que tenga validez a nivel bachillerato o licenciatura.

Una cosa es un certificado que te dan como papel y otra cosa es decir que la SEP te está certificando. En este caso, debido a que no se trata de un sistema escolarizado, se otorga un diploma a través del cual la Dirección General de Centros de Formación para el Trabajo (DGCFT) está certificando lo estudios de ustedes, que es avalado en esta escuela y en todo el país.

Señaló que, en la antigua modalidad, entregaban un documento emitido por la Dirección General a través de la coordinación estatal de cada entidad. Este contaba con la foto de la estudiante, sello de la SEP estatal y firmas de todos los adscritos.

Desde 2019 Dirección General de Centros de Formación para el Trabajo ya no les dan su papel así, se los dan con un código QR para que después puedan imprimirlo de manera personal, informó.

Ante ello, evitó dar una fecha específica para entregar los diplomas a las jóvenes, ya que es algo que no depende de Reflejos, sino de la DGCFT.

Las alumnas mencionaron que el problema no tiene origen en la implementación de esta nueva medida, ya que desde que algunas se graduaron hace más de 7 años. Además, pagaron la cuota de 2 mil pesos, y tanto la directora y maestras no les notificaron sobre las irregularidades de la Dirección General ni les proporcionaron una fecha para pasar a recoger su “certificado”.

“Yo tengo estos papeles que realmente no valen nada porque en muchos lugares me dicen que esto no es constancia de haber cursado una carrera profesional” mencionó una joven que sostenía dos hojas, una con las calificaciones que obtuvo en el curso y otra que parecía más un reconocimiento por haber concluido el programa, ambos sin sellos ni referencias profesionales.

Creditos: Especial

Las asistentes protestaron después de que López Tapia trató de evadir responsabilidades sobre la entrega de diplomas al decir que lo más importante es “el conocimiento y las habilidades” que ellas adquirieron en Reflejos.

“No es cierto, hablé hace como dos meses para pedir trabajo y no me quisieron atender. Incluso para comprar material te piden el diploma sellado para que te den un precio como estilista profesional y tampoco te dan trabajo” respondió una de las manifestantes quien resaltó lo caro de las colegiaturas y material en este centro educativo que todas invierten en menos de un año que rebasa los 50 mil pesos.

Exigían que los productos se comprarán aquí con ustedes y lo hicimos, pagamos nuestras colegiaturas a tiempo porque si no, no podíamos entrar a clases, entonces por eso ahora pedimos que esté sellado el papel que no van a dar, mencionó una joven.

Por otro lado, reclamaron la falta de atención, evasivas y pésima actitud que han recibido a lo largo de este tiempo por parte de los directivos. quienes nunca notificaron a las alumnas sobre los problemas que se presentaron por parte de la DGCFT.

Acusaron que, al momento de solicitar información sobre el estatus del proceso para finalizar el curso, las ignoraban, les ponían trabas e incluso las bloqueaban en redes sociales a través de la cuenta de Reflejos y el perfil personal de la directora Guadalupe Hernández. Por lo tanto, lo que calificaron como una injusticia a pesar del sacrificio que han hecho las jóvenes para pagar los costos de cada módulo con la esperanza de aprender una actividad que les permita trabajar en el ámbito profesional.

Nosotras dejamos de comprarnos cosas y de dar de comer a nuestras familias para cubrir gastos que aquí, por un día que no entregábamos la cuota, nosotras no podíamos entrar a la institución. No puede ser que no sean empáticos como nuestra molestia. La carrera no costó 40 mil pesos, mentira, nos salió más cara, recriminó una de las alumnas presentes en la reunión.

En un video que tiene en poder Rayas, se muestra que, durante el diálogo, los representantes y directivos de Reflejos se mostraron prepotentes y poco tolerantes ante las inconformidades de las asistentes. Incluso hicieron gestos de hartazgo cada que una de ellas alzaba la voz para manifestar su descontento.

No otorgan títulos de estilista profesional

Durante la reunión, las afectadas enfrentaron a la escuela señalando que desde que ellas piden informes sobre el plan de estudios, los promotores venden el curso como una carrera profesional avalada por la SEP y con validez a nivel nacional e internacional.

José Luis López Tapia dio a conocer que Reflejos no es una escuela de estilismo profesional. A pesar de que se presentan como tal y es el título que presentan en el diploma de las egresadas. Es más bien un centro de capacitación para el trabajo y por ello, las alumnas obtienen un reconocimiento como “estilismo y bienestar personal”.

Deberían capacitar a su personal porque ellos nos venden una imagen una idea muy diferente a lo que nos está manejando usted. También lo venden como un certificado a nivel internacional, mencionó una chica.

En muchos lugares a los que vamos a pedir trabajo, no nos admiten por el simple hecho de venir de Reflejos, no nos quieren contratar porque no vamos capacitados como ellos quisieran, fue otro de los comentarios en la reunión.

Para tratar de defenderse y justificar la inexperiencia que cuentan en el campo, los representantes de Reflejos señalaron que el curso es teórico-práctico pero cada una es responsable de “desarrollar su talento” por cuenta propia.

A pesar de que se comprometieron a darle seguimiento individual a cada una de las mujeres que acudieron a la manifestación, no concretaron una fecha de entrega de documentos. A cambio, ofrecieron como compensación impartir un seminario gratuito con respecto a los temas que necesitan mayor capacitación.

En colaboración con Arturo Silvestre.

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