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El relleno sanitario de Quecholac contamina la producción de hortalizas, lo que podría representar un problema de salud pública porque se distribuyen a todo el país, alertó la diputada de Morena, Ruth Zárate. Explicó que las sustancias contaminantes se están filtrando en el subsuelo. 

La diputada local de Morena, Ruth Zárate Domínguez, alertó este problema en el Congreso del Estado. Este martes, dijo a sus compañeros que las cosechas se ven afectadas, ante la falta de agua limpia y los daños al sueño. Pues el relleno sanitario de Quecholac está cerca de los campos de producción de hortalizas. 

La empresa Biosinergias Ambientales S.A. de C.V., ha contaminado el suelo por el mal tratamiento de lixiviados. 

En la Comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático, Ruth Zárate, calificó como preocupante esta situación. Mencionó que “el 80% de las hortalizas” que salen de Quecholac se consumen a nivel nacional. El restante, se distribuye en toda la entidad. 

La Comisión avaló este martes un exhorto para que las autoridades estatales y federales intervengan en solucionar el daño ecológico causado por el relleno sanitario de Quecholac, en más de nueve municipios.  

En otro exhorto, la mesa de trabajo pidió a la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (Smadsot) que vigile constantemente los rellenos sanitarios de la entidad “para detener el deterioro medioambiental por malos manejos de residuos sólidos”. 

El presidente de la Comisión de Medio Ambiente, Jaime Natale Uranga, dijo en entrevista que se trata de un problema de salud pública. Ya que el daño al suelo afecta de distintas maneras a las personas que habitan alrededor de los rellenos. 

Destacó que los presidentes municipales son indiferentes a esta contaminación, lo cual, se refleja en las nulas campañas de separación de basura.  

En la mayoría de los ayuntamientos no hay voluntad y no es un tema prioritario el medio ambiente”. 

Buscan clausura definitiva del relleno sanitario de Quecholac 

El 14 de marzo, la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa) clausuró el relleno sanitario de Quecholac. Fue tras meses de denuncias por parte de los habitantes, que advirtieron el daño ecológico. 

Adriana Guzmán Ramírez, integrante del Comité Ciudadano, exigió a Profepa proceder con el cierre definitivo y obligar a la empresa a que remedie los daños causados en los alrededores. 

Esto involucra una serie de sanciones contra Biosinergias Ambientales y los gobiernos municipales de Palmar de Bravo, Quecholac, Felipe Ángeles y Tecamachalco. Debido a que permitieron la contaminación durante estos años. 

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