Maltratadores pasivos

Betza Vancini

Son aquellas personas que no se violentan abiertamente ante una situación o con una persona, sino que sistemáticamente tienen conductas pasivo-agresivas que tensan las situaciones y que van mermando la autoestima de quienes reciben sus malos tratos.

¿Por qué eligen esta forma de agresión? Porque al no agredir abiertamente, se evitan la confrontación ante sus acciones o ser percibidos como “groserxs.” Al hacer comentarios pasivo-agresivos o tener únicamente estas conductas, se evitan la responsabilidad de hablar sobre sus emociones y hacerse cargo de sus afectos. Esto se debe a que siempre pueden tener un buen pretexto para sus actitudes: tuvieron un mal día, están pasando por algo difícil, o bien, argumentan que lo hicieron ‘sin intención de herir’.

Las personas pasivo-agresivas suelen tener personalidad dependiente, es decir, temen ser abandonados o temen que les dejen de querer. Como no se sienten libres de manifestar sus necesidades, las restringen y acumulan resentimiento, mismo que canalizan con sus conductas y comentarios pasivo-agresivos.

Son personas que suelen estar muy solas pues nunca crean un vínculo real con otros seres humanos, sino que sus vínculos suelen estar mediados por relaciones de dependencia, exigencia, resentimiento y venganza.

Suelen tener una idea fantasiosa de lo que “se merecen” y esperan recibir de los demás, dando por hecho que sus demandas deben satisfacerse aún cuando no tengan la asertividad de expresar sus necesidades de forma clara. Con sus seres amados suelen tener una comunicación de doble vínculo: ofrecen apoyo y ayuda “incondicional”, sin embargo, envidian las facilidades o motivos de felicidad que pueden tener los otros y constantemente cobran o condicionan su apoyo a modo de venganza.

Cómo actúa un/a maltratador/a pasivo/a:

  • Se portan amables sólo cuando sus expectativas se ven satisfechas.
  • Se victimizan constantemente y siempre parece que están a merced de las circunstancias.
  • Hacen silencios incómodos o estratégicos para evidenciar su desagrado.
  • Toman una actitud completamente pasiva ante la resolución de conflictos y fingen que “no pasa nada.”
  • Juzgan a las personas por sus primeras impresiones y dan por hecho su juicio aún cuando no tengan elementos objetivos para corroborarlo.
  • Crean rumores sobre las personas para desacreditarlas.
  • Hacen caras o gestos de desaprobación como: torcer la boca, resoplar, desviar la mirada o levantar las cejas.
  • Voltean los ojos en señal de franco desagrado -los famosos “ojos de huevo”- sin importar si hieren susceptibilidades.
  • Manejan sus likes en redes de forma intencional para dar aprobación o desaprobación, incluso si es gente cercana a ellxs.
  • Se “desaparecen” de la vida de sus seres queridos a modo de castigo por no satisfacer sus expectativas.
  • Cuando se les confronta suelen reaccionar de manera agresiva o bien, dando explicaciones victimizadas sobre lo ocurrido.

¿Qué hacer ante la presencia de una persona pasivo-agresiva?

Lo primero que hay que evaluar es el nivel de relación que tienes con él o ella, qué tipo de vínculo y qué tan cercano es. En muchos casos, esta persona es tu mamá, tu papá, algunx de tus hermanxs, tus abuelos, etc. Cuando se trata de una persona dentro de la familia el panorama suele ser más complicado, porque en este mismo vínculo conlleva amor, búsqueda de aprobación o la necesidad de mantenerse en armonía. Si la persona maltratadora no es de tu círculo familiar, sino de amistades o pareja, vale la pena preguntarte si quieres estar en una relación donde constantemente te invalidan, donde te hacen sentir culpable, no importante, o ponen condiciones al amor y la aprobación.

Si convives con una persona pasivo-agresiva, te recomiendo lo siguiente:

  • Lo más importante: NO TE TOMES NADA PERSONAL, recuerda que su agresividad proviene de su descontento con su propia vida. No tiene que ver contigo.
  • Si no es alguien de tu círculo cercano, ignórale y evita contacto en la medida de lo posible.
  • Si es alguien cercanx, o la conducta es muy repetida, pregúntale directamente si hay algún problema en la relación y señálale con claridad qué conductas, palabras o gestos, te hacen pensar que existe un problema en el vínculo contigo.
  • Si es alguien a quien quieres, invítale a trabajar sus expectativas y sus formas de relación en un proceso terapéutico.
  • No te enganches en su devaluación o en su decepción porque no cumples sus expectativas: no es obligación de nadie leer la mente o adivinar los deseos de otras personas, es algo poco realista.
  • Si es una persona que te importa, pregúntale directamente qué espera de ti o de la relación y negocien las expectativas de manera realista y razonable.
  • Ponle límites claros en cuanto a la forma en la que se relaciona contigo y ponte límites a ti mismx con respecto a la tolerancia que puedes tener hacia el maltrato.
  • Pregúntate: ¿por qué quiero estar cerca de una persona que me maltrata? ¿Por qué tolero estos niveles de agresividad en mi vida?

Si esto es algo frecuente en tu vida o gran parte de tus seres amados tienen estas características, es buen momento para preguntarte por qué te relacionas con personas así y qué función tiene esto en tu vida. Tal vez te enseñaron a que una buena persona no hace sentir mal a nadie o no pelea. Tal vez te enseñaron aquello de que “el amor todo lo soporta” y no te has dado cuenta de que, si hay violencia, aun cuando sea pasiva, no puede haber amor.

Como siempre, estaré atenta a todos tus comentarios y preguntas en mis redes sociales públicas. Tanto en Instagram como en Twitter me encuentras como @psicobetza.

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Betza Vancini

Betzabé Vancini

Psicoterapeuta con enfoque humanista existencial egresada de la Maestría en Psicoterapia y Psicología Clínica de la Universidad Iberoamericana Puebla. Tiene una especialidad en terapia basada en la...