Ningún agresor al poder

Poder, influencias, y violencias con una mezcla muy peligrosa, especialmente para las mujeres quienes vivimos una violencia y una desigualdad estructural en cuanto al acceso a posiciones de poder público.

Apenas vamos viendo legislaturas paritarias,  tenemos 9 gobernadoras en 32 entidades federativas, y aunque hemos ganado espacios gracias a la #ParidadEnTodo, lo cierto es que falta un largo trecho y una ardua lucha para que las mujeres realmente podamos ejercer el poder público en igualdad.

Por años, las posiciones de poder efectivo, han sido ejercidas por hombres, algunos lo han ejercido responsablemente, y otros, muchos más de los que pensamos, lo ejercieron aprovechándose del velo protector de impunidad que les da ser hombres de poder, para ejercer violencia contra las mujeres que les rodean, sin ninguna consecuencia.

Hace unos días nos cimbró el cobarde asesinato de la activista y abogada Cecilia Monzón, hoy sabemos que se trató de un feminicidio y que el  presunto autor material es el ex candidato a gobernador del PRI, ex secretario de gobernación, ex secretario de desarrollo social de los gobiernos priistas en Puebla, Javier López Zavala, un hombre de gran poder en el sexenio marinista, que aprovechó sus posiciones para violentar en impunidad a sus exparejas. Hoy sabemos de otra víctima más de este violentador, que teme por su vida y la de sus hijas en común. ¿Por qué esa mujer no tuvo medidas de protección y su caso no fue replicado en los medios de comunicación hasta ahora?

Pero no es el único caso del que tenemos conocimiento, el año pasado, en pleno proceso electoral, nos enteramos de 5 denuncias por violación contra Félix Salgado Macedonio, Senador de la República, quien buscaba convertirse en Gobernador de Guerrero y quien gracias a las protestas feministas no consiguió hacerse de la candidatura, pero quien si dejó en ella a su propia hija, hoy gobernadora. ¿Qué sabemos de esas denuncias? ¿Qué ha pasado con las víctimas? ¿Por qué ese violentador sigue siendo Senador?

Y un caso más, el de Pedro Salmerón, historiador, ex catedrático del ITAM y otras instituciones de educación superior, que aún con diversas denuncias de acoso sexual en su contra, fue postulado para ser Embajador en Panamá, el presidente hizo oídos sordos a las víctimas de Pedro Salmerón y tuvo que ser la embajada de Panamá quien se negará a recibirlo como embajador. Hoy sabemos que es funcionario de gobierno federal, pues fue reintregrado a la administración pública y es Director del Archivo General Agrario, ¿Y las denuncias de las víctimas? ¿Por qué el Gobierno Federal lo sigue protegiendo? ¿Y el derecho a acceder a la justicia?

Resulta muy lamentable que tenga que haber muertes o violencias fatídicas para que las autoridades reaccionen. ¿López Zavala seguiría violentando mujeres si el caso de Cecilia Monzón no hubiera alcanzado condenas internacionales?

El Gobernador Barbosa exigió que éste enfrente la pena máxima por feminicido en Puebla, que son 60 años, ojalá pronto el autor intelectual y sus cómplices sean sentenciados. En tanto eso ocurre, tenemos que exigir que no haya más agresores en el poder, no más Zavalas, no más Salgados Macedonios, no más Salmerones, que violentan y permanecen impunes en tanto conservan sus cotos de poder e influencia.

Necesitamos que las autoridades rompan el pacto patriarcal, que no sigan siendo cómplices de los agresores de mujeres, que los remuevan de sus responsabilidades públicas, que los gobiernos garanticen ser espacios seguros para las mujeres, pero también que los partidos políticos les nieguen las candidaturas y las posiciones plurinominales a los agresores, para evitar que sigan llegando a violentar mujeres desde el poder.

En el próximo proceso electoral es indispensable que los partidos políticos exijan el cumplimiento de la iniciativa #3de3ContraLaViolencia hacia las mujeres, para que ningún candidato  o funcionario tenga en su haber denuncias por ser deudor alimentario, agresor  sexual de mujeres, o violentador. Sino cumplen con esa aduana, que no nos vengan a decir que “son el partido de las mujeres” o “el gobierno de las mujeres” porque serlo significa priorizar a las víctimas sobre sus compadrazgos, amiguismos, compromisos y “pactos de caballeros”. #NingúnAgresorEnElPoder

Marea Púrpurla.

Marisol Calva

Marisol Calva

📢Feminista 💜 en lucha por nuestro derecho a decidir 💚 #SeráLey | Politóloga