Dos priistas de cuidado en el Ayuntamiento de Puebla

Mis amigos Berny Arrubarrena y Ale Escandón deben de tener bastante cuidado con estos muchachos. Porque son experimentados, son vivarachos y priistas.

Sí, para variar tenían que ser priistas. Son posiciones que el alcalde de Puebla, Eduardo Rivera le dio al PRI como parte del gobierno de coalición, pero hasta parece que el requisito para los tricolores es ser muy tricolores.

O sea, en el perfil que les piden seguramente viene “ser hábiles para el arte de la corrupción”. De la gandallez. De ser sinvergüenza. Ya saben, todo lo malo que tiene el PRI, aunque aclaro tengo grandes, grandes amigos dentro del partido.

Hay muchos perfiles que valen la pena. Lo malo es que luego no son tomados en cuenta. En fin, el caso es que Edmundo Ochoa de quien ya había escrito mi amigo Tony Soprano, es uno de estos priistas.

Y lo peor es que se atreve a desafiar las órdenes de sus superiores. Me cuentan que se siente secretario, que camina como secretario, se viste como secretario, habla como secretario y está haciendo triquiñuelas como secretario.

Es más. Según dicen es el que firma todos los documentos en la Secretaría de Administración y hasta se atreve a contradecir al Berny.

Y por el otro lado está una mujer de nombre Judith. Esa mujer que llegó muy bien recomendada y que rinde cuentas a todos, menos al alcalde Eduardo Rivera.

Parece hasta espía, de esas de película, solo está a la expectativa de todo lo que hacen en el Ayuntamiento para reportarlo.

Deberían de tener una mejor selección de personal. Luego por estas personas es que las autoridades dan una mala imagen.

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Yonadab Cabrera Cruz

Yonadab Cabrera Cruz

Inició como reportero en 2007 y ha cubierto temas políticos, de medio ambiente así como sociales. Cuenta con dos maestrías: la primera de ellas en Mercadotecnia y Publicidad y la segunda en Desarrollo...