Jose Francisco Baeza Vega

Posted inHistorias de cronopios y famas

José Francisco Baeza

Borges odiaba el fútbol

Jorge Luis Borges odiaba el fútbol—el oriundo de la tierra de la que surgieran los mejores futbolistas prefería pasar la tarde jugando ajedrez que viendo a una veintena de hombres adultos en pantaloncillos corretear una pelota—; el deporte más popular del planeta, decía el escritor, era estúpido y poco estético, además, convenía a los regímenes totalitarios que lo utilizaban como herramienta política. “El fútbol es el mayor crimen que han cometido los ingleses”, aseguraba. 

Irónicamente, no obstante, una frase de Borges, perdida, si no me falla la memoria, en “Nota para un cuento fantástico” (1981), se convertiría en uno de los aforismos futbolísticos más ingeniosos. Imaginando un duelo de espadas entre unos niños de algún barrio sureño estadounidense—imaginemos, por nuestra parte, a los de un bando, resignados, con las armas rendidas y a los del otro, alegres y vociferantes, con las propias en alto—, escribe, reflexivo: “Yo sé—todos lo saben—que la derrota silenciosa es más digna que la victoria ruidosa”. 

Llevada la reflexión de Borges al terreno futbolístico—o al político, que no es muy diferente—, podría decirse que un perdedor digno es el que acepta la superioridad de su oponente sin chistar, le felicita por su triunfo y le estrecha la mano, no el que se desgañita en insultos contra el árbitro o dedica los últimos minutos de juego a tirar patadas arteras, ni, mucho menos, el que al final del encuentro exige el recuento de los goles de un partido que perdió por goleada. (Pienso en la entereza de Pirlo o de Puyol, y en la elección de 2006, en la que una diferencia de 0.53% no fue suficiente para contar voto por voto, casilla por casilla). 

En contraposición, un ganador indigno es aquel que se comporta de manera arrogante, haciendo chulerías, celebrando sus goles exageradamente o burlándose de la afición rival, la cual ya bastante mal la está pasando para que, encima, venga uno a escupírselo en la cara, o incurriendo en cualquier actitud antideportiva que implique la humillación del otro, cosa que vomitarían los grandes filósofos, para quienes la magnanimidad era “la mayor virtud del alma”. (Roque Villanueva y Taibo, o Kahn, consolando a Cañizares). 

Puesto que la vida es una tom-tom-tómbola y los lugares del derrotado y del ganador son cambiantes, pudiendo, algún día, el vencido levantar el trofeo o el vencedor perder la categoría, opinó, en fin, debe la dignidad instaurarse como el elemento inmutable de las contiendas. Nada que no haya cantado, antes, algún argentino: 

“Y aunque pensemos 
de manera diferente 
y yo no cambie 
ni aunque me lo pida Dios, 
y este domingo 
estés en el tablón de enfrente 
yo soy igual que vos”.

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Jose Francisco Baeza Vega

José Francisco Baeza

José Francisco Baeza Vega, politólogo, militante de MORENA, exregidor del H. Ayuntamiento del Municipio de Puebla.