¡Se curioso hacia las cosas que no sabes!
¿No te pasa que, cuando abres alguna de tus redes sociales, te aparecen anuncios publicitarios muy “random”, de temas que no estás interesado? ¿Quién decide qué ves y que no ves? ¿Quién decide que te debe interesar y que no te debe interesar?, ¿Quién decide cual es una noticia falsa o una noticia genuina?
En esta columna hoy reflexiono sobre la “Inteligencia Artificial “ y los algoritmos que la componen, así como mi pronóstico sobre el futuro de la democracia digital.
Hoy en día la IA está causando mucho revuelo, quién no ha escuchado de “Chat GPT”, donde puedes obtener información de casi todo, también podemos encontrar asistentes de conversaciones, softwares que diseñan y generación de imágenes, herramientas de análisis de texto, entre otros; también podemos ver armadoras automáticas de electrodomésticos, resonadores que diagnostican cáncer automáticamente o hasta autos que se manejan solos.
Pero, todos estos usos de la IA han traído un gran debate sobre la “democratización de los algoritmos”. ¿Quién decide cuál es el resultado adecuado al final de la ejecución de un algoritmo? Pongamos un ejemplo:
Supongamos que un vehículo que se maneja solo, se encuentra en un evento de accidente inminente, y tiene tres posibles soluciones ante este suceso: a) choca y propicia la muerte de un anciano de 80 años, b) atropella a un niño de 9 años y c) decide volcarse y matar al tripulante que va dentro de este vehículo.
Pongamos otro escenario, un niño le pregunta a “Chat GPT” sobre cuál es el juego más entretenido para jugar por las tardes, y las respuestas son las siguientes: a) jugar “Fornite”, b) Salir a jugar futbol al parque ó c) jugar pocker en una sala virtual de apuestas.
Podríamos encontrar muchos ejemplos sobre disyuntivas del resultado que pueda arrojar la IA, pero al final, siempre llego a la misma conclusión, los algoritmos y el uso del “Big data” siempre están relacionados con la creatividad, experiencia e interés del o los seres humanos que intervinieron en la selección del “Big Data” o la programación de los “algoritmos.
Es muy importante empezar a pensar sobre la regularización y la democratización de la Inteligencia Artificial. Lo que las herramientas de IA nos dicen, tienen que ir alineados con los algoritmos emocionales y algoritmos morales de las sociedades donde se ejecutan.

Comentarios: Jorge.medinasal@gmail.com
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