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El 26 de mayo es una fecha que jamás olvidarán los aficionados del Club Puebla, porque hace 33 años se convirtieron en el “campeonísimo” del futbol mexicano. En la temporada 1989-90, La Franja levantó el título de Copa México y el de Liga, ambos en el estadio Cuauhtémoc.

Antes de la histórica temporada 89-90, los enfranjados ya habían dado de qué hablar. En la campaña 88-89, bajo las órdenes del técnico chileno Pedro García, los camoteros terminaron como líderes generales con 53 puntos. Producto de 20 triunfos, 13 empates y cinco descalabros.

En los octavos de final, de la mano de Marcelino Bernal, Carlos Poblete y Jorge Aravena, Puebla superó 4-3 a Tecos. Posteriormente en los cuartos, La Franja se vio las caras ante las Águilas del América, a las que dejaron fuera por posición en la tabla. Ya que en el global igualaron 3-3.

Para las semifinales ante las Chivas, Omar Arellano le dio la ventaja a los rojiblancos. Por lo que en la vuelta en el estadio Cuauhtémoc, el Club Puebla soñaba con la remontada ante su público. Sin embargo, el doblete de Benjamín Galindo y el tanto de Arellano acabaron con las aspiraciones del conjunto camotero, que provocó la renuncia de Pedro García.

El inicio de la histórica temporada 1989-90

Después de la dolorosa eliminación ante las Chivas, la directiva encabezada por Arturo Migoya, el vicepresidente Emilio Maurer y el secretario técnico, Luis Enrique Fernández, mantuvo la base del Club Puebla, que al poco tiempo logró el Campeonísimo. A la que le añadieron unos refuerzos para crear una de las plantillas más letales del futbol mexicano.

La llegada de Manuel Lapuente al banquillo poblano ilusionó a la afición, ya que él había logrado el primer título del Club Puebla en la temporada 1982-83.

El mediocampo tuvo mayor fuerza con José Manuel “Chepo” de la Torre, además de Pablo Larios en el arco. Arturo Álvarez regresó a La Franja, luego de su paso por el Cruz Azul. Julio César Romero “Romerito” estuvo presente solo la primera mitad del torneo. Así como Edivaldo Martins y Edgardo Fuentes.

Para la temporada 1989-90 en la era del Campeonísimo del Club Puebla, el plantel se ubicó en el grupo 1 junto con Morelia, Pumas, Irapuato y Monterrey. El primer compromiso del torneo fue el 10 de septiembre de 1989 cuando los camoteros derrotaron 3-1 al Veracruz.

Durante el desarrollo del certamen, el Club Puebla demostró de lo que estaba hecho y de lo que podría ser capaz con Manuel Lapuente. Ligó cinco victorias después de superar a Monterrey, Irapuato, Tecos, Atlas y Toluca.

El trato de ‘Manolo’ muy bueno, se hacía grupo, pero con los que jugaban; a los que éramos banca te dejaba una hora esperado en lo que hablaba con los 13 fantásticos, los once titulares y los dos de cambio. Yo siento que le faltó tacto para tener a todos en el mismo rollo”, recordó Arturo Cañas, en entrevista para CENTRAL.

Al paso de las jornadas, el Club Puebla finalizó la temporada regular de 38 jornadas en la tercera posición general con 46 unidades. Producto de 17 victorias, 12 igualadas y nueve derrotas.

El título de la Copa México

En la temporada 1989-90, el torneo de la Copa México se intercaló entre las fechas de la fase regular. Puebla se vio las caras ante Tampico-Madero, al cual eliminó por marcador global de 4-3. Gracias a las anotaciones, en el duelo de vuelta, de Jorge Aravena y Edivaldo Martins, combinados con un autogol de Pedro Serrano.

Para los cuartos de final, el Club Puebla inició su camino al “campeonísimo” tras dejar fuera a las Chivas por global de 2-1. En las semifinales los camoteros sufrieron, pero fueron capaces de eliminar al Monterrey 2-1. En la vuelta en el “Coloso de la Colonia Maravillas”, Jorge Aravena encaminó a los suyos a la final de esa histórica temporada 1989-90.

El 11 de abril de 1990, el Club Puebla visitó el estadio Universitario para medirse en la final de ida ante los Tigres. Los felinos se fueron adelante en el marcador 2-0 con las anotaciones de Jorge Almirón y Jorge Gamma.

Una semana después, el 18 de abril del mismo año, La Franja vivió una noche mágica ante su público. Para conseguir la remontada, Edgardo Fuentes, al minuto 3, adelantó a los locales en el marcador. Seguido del gol de Poblete para igualar el global 2-2.

Los universitarios dieron señales de vida a la media hora de juego con el tanto de Almirón. Pero Jorge Aravena, fiel a su estilo, con un cobro de tiro libre, le devolvió la alegría a toda la afición que estuvo en el estadio Cuauhtémoc.

Para la segunda parte, la presión del Club Puebla siguió, y al minuto 83, tras el cobro de tiro de esquina de Arturo Cañas, Marcelino Bernal remató de cabeza. Con ello, el equipo remontó en el marcador y se quedó con el título de la Copa México.

Encajé en la final de Copa, me metió y le di un pase a Marcelino para el gol del triunfo, además hice dos o tres jugadas buenas, de ahí, (Manuel Lapuente) me tuvo confianza y me empezó a meter al campo”, reconoció Arturo Cañas para CENTRAL.

El inicio de la liguilla por la segunda estrella

En los cuartos de final, Puebla visitó el estadio Olímpico de Ciudad Victoria para medirse ante la Universidad Autónoma de Tamaulipas. En el duelo de ida, los Correcaminos sorprendieron a los camoteros con un marcador de 3-1. Los dirigidos por Manuel Lapuente buscarían la remontada.

El 12 de mayo de 1990, los enfranjados se fueron adelante en el marcador con el gol de Arturo Álvarez. El “Mango” Orozco marcó el segundo tanto en la parte complementaria. Pero la anotación de los visitantes enmudeció al dos veces mundialista.

Al 77’ del tiempo corrido, Arturo Cañas, ante la salida del arquero rival, definió de buena manera para marcar el 3-1. Y así aseguró el pase a la siguiente ronda por posición en la tabla.

En la ronda de semifinales, el Club Puebla se enfrentó a los Pumas. El duelo de ida, celebrado en el estadio Cuauhtémoc, dejó un emocionante partido empatado a 4-4. Pero dicho marcador beneficiaba a los universitarios, ya que con cualquier empate dejarían fuera a La Franja.

La verdad íbamos medio derrotados, me acuerdo que llegamos al hotel enfrente de Perisur. ‘Manolo’ Lapuente nos dio una regañiza, nos dijo que íbamos a quedar campeones y ahí se hizo la plática, nos motivó y ganamos”, confesó Arturo Cañas con CENTRAL.

El Club Puebla derrotó 4-2 a los Pumas tras una excepcional tarde de Carlos Poblete y Javier “Chícharo” Hernández. Con esto, los camoteros aseguraron otra gran final.

Puebla vs UdeG, la gran final de la temporada 89-90

El 23 de mayo de 1990, Leones Negros de la UdeG recibieron en el estadio Jalisco al Puebla, en el primer capítulo de la gran final. Los poblanos se fueron adelante en el global con las anotaciones de Aravena y Poblete. Mientras que los melenudos descontaron con el tanto de Daniel Guzmán.

Con la ventaja de 2-1, el 26 de mayo de ese año, la afición poblana abarrotó el estadio Cuauhtémoc para presenciar, lo que sería el segundo título de La Franja.

Se nos complicó acá porque allá ganamos 2-1, y luego ellos se fueron adelante 2-0, pero el equipo ya estaba metido para ser campeón. ‘Manolo’ salió con el 4-3-3 para cansar a los laterales, primero ‘Chícharo’ y Erivaldo, y ya luego Morales y yo”, comentó Arturo Cañas para CENTRAL.

Con el marcador final 4-3, (6-4 global) el Club Puebla derrotó en la gran final a los Leones Negros de la UdeG. La euforia se hizo presente en el estadio Cuauhtémoc con el segundo título de Liga que, más el de Copa, le otorgó el “Campeón de Campeones”.

Tres títulos a las vitrinas del Club Puebla, conocido como el “campeonísimo”, una época de oro que marcó la historia del equipo en el futbol mexicano.

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