Saturday, 06 de June de 2026

Dios en el Poder

Jueves, 29 Agosto 2013 02:17
Selene Rios Andraca

PRImero los traidores...

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Ejem.

Ejem.

Debería de estar preparando mi intervención para #NómadasDigital y sin embargo, heme aquí queridos lectores, escribiendo para ustedes, sólo para ustedes.

Debería irme a dormir temprano para llegar a buena hora a la Universidad de las Américas y sin embargo, heme aquí, escribiendo para ustedes.

Debería haber escrito la columna más temprano y sin embargo, tuve que preparar un par de cosas para no decir barrabasadas en el foro organizado por Magaly Herrera ante Ernesto Aroche de Lado B y Mauricio García León de Urbe Económica.

Já.

¿Entendieron el mensaje subliminal?

Okei: es a las 11 de la mañana en la UDLA.

Los espero.

Ahora sí, a nuestro tema señores.
**
Después de la estrepitosa derrota del siete de julio, el presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, César Camacho exigió explicaciones.

El buen Pablito Fernández del Campo y el súper delegado Fernando Moreno Peña se decidieron a dar respuesta.

Que el PRI hizo todo.

Que pinche gobernador metió hasta las patas en la elección.

Que pinche estructura gubernamental coptó a todos.

Que una elección de Estado.

Que no cayó dinero.

Que los delegados federales se echaron a dormir a la hamaca.

Nada satisfizo a César Camacho.

Nada.

Entonces, la irrefutable e infaltable excusa apareció: ¡Nos traicionaron los operadores priistas!

Oh Lord.

Obvio, el CEN requirió la inédita lista de traidores.
**
Lo único que se les ocurrió a Pablito y Fernandito fue organizar una reunión con los candidatos perdedores para empezar a hacer la inefable lista de simuladores.

Escasos días después de la estrepitosa derrota del 7 de julio, el líder estatal priista y el delegado del CEN reunieron a los candidatos fallidos a diputados y alcaldes en el hotel Lastra.

En el enorme salón acomodaron a todos.

Al frente en una mesa larga, Pablo Fernández y el delegado con libreta y pluma en mano recibieron uno a uno a los fracasados candidatos.

—¡Que pase el candidato de San Martín Texmelucan!

—¡Que pase el candidato de Huehuetlán!

—¡Que pase el candidato Ajalpan!

—¡Que pase el candidato de Palmarito!

Y así.

Uno a uno de los candidatos derrotados compareció ante sus dirigentes, mientras el resto escuchaba los nombres de los traidores de cada rincón del país.

Pablo Fernández le pidió al aspirante a alcalde de un rincón de la Sierra Norte que pasara al frente.
—Fulanito ¿Trajo usted la lista de traidores?

—Sí, señor.

—¿Está seguro de quiénes son sus traidores?

—Sí, señor.

—A ver, díganos a todos, dígalo fuerte ¿Quiénes son sus traidores? ¿Quiénes fueron los
culpables de su derrota? ¿Quiénes fueron esos malditos simuladores que lo arrastraron al peor descalabro electoral en su municipio?

—Es bien fácil.

—¡Grítelo! ¡Todos queremos oírlo! ¿Verdad, compañeros?— lo instó Fernando Moreno Peña.

—Los principales traidores del 7 de julio son usted señor Pablo y usted don Fernando.

—…

—Ustedes son los responsables de que haya perdido. Me dieron dos mil pesos para mi campaña y jamás fueron a apoyarme, no me chinguen.

La multitud enmudeció unos momentos.

Pero ante la rabia del candidato fallido de la Sierra Norte, el resto de los perdedores se
sumó.

Todos comenzaron a gritar consignas contra  Pablo y a Fernando.

¡Traidores!

¡Traidores!

¡Traidores!

Por obvias razones, la reunión se terminó en ese momento.

Pablito, como siempre, salió escondido por la puerta trasera.

De la misma forma que saldrá de la dirigencia del PRI en enero próximo.

Miau.
—Me reservé el nombre del candidato insurrecto porque es buen amigo mío—.