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Los lujos de los diputados en Puebla rayan en lo absurdo. Primero remodelan un edificio para la sede alterna del Congreso de Puebla por 10 millones de pesos ¡y ni siquiera lo utilizan! A cuatro meses de la inauguración del Mesón del Cristo, sólo cuatro diputados se han mudado al nuevo inmueble. El resto está abandonado.
Sin embargo, los lujos de los diputados van más allá llegan al grado del Macetagate. Y es que sólo ellos pueden, en la tercera entidad más pobre del país, comprar macetas de Talavera por 9 mil pesos cada una ¡Y desaparecerlas! Y cambiarlas por unas de plástico y de barro. Sólo ellos pueden hacer semejante movida.
Los diputados compraron además —por qué no— un cuadro intitulado “El paseo de un largo día hacia la noche” de autor d-e-s-c-o-n-o-c-i-d-o y pagaron 52 mil pesos. O qué tal la compra 23 mesas simples, por 113 mil pesos. O un súper comedor por 65 mil pesos. Pero al menos todo esto sí existe, el problema es dónde están las macetas lujosas.
De las macetas de Talavera sólo se sabe que: son 8; costaron 9 mil pesos; las vendió Casa Uriarte y que no existen.
La duda es: ¿En casa de quién están esas 8 macetas? Porque en el Mesón del Cristo, no están.