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Editorial

Martes, 22 Octubre 2013 22:08
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Desde que se inventaron los pretextos…

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Para justificar la desaparición de las macetas de Talavera en el Mesón del Cristo, portavoces del Congreso del Estado recurrieron a un serial de pretextos que van desde lo sublime hasta lo ridículo.

El primer “argumento” para defenderse del #Macetagate fue que hace tres semanas fumigaron la sede alterna del Congreso del Estado y que los lujosos maceteros fueron retirados para evitar un accidente durante el exterminio de insectos.

Sí, para evitar que los recipientes se desintegraran, se dañaran con químicos, o se rompieran por alguna marabunta, los maceteros de Talavera fueron resguardados y hasta el día viernes, o el domingo, o lunes, fueron colocados en su lugar.

Los portavoces fueron: el diputado Jorge Luis Blancarte y el director de Comunicación Social, Alberto Pérez Peña. Y ninguno de ellos logró esbozar un pretexto lógico.  

El legislador esgrimió que las macetas se guardaron por la fumigación y que sólo son colocadas en los pasillos del Mesón del Cristo en días festivos. Para no desgastarlas.

Pérez Peña dijo que las macetas “siempre estuvieron ahí” que están desde el viernes, el domingo o el lunes, pero que ahí han estado. Cuando se le refutó, dijo que por la “fumigación” fueron guardadas en un lugar seguro, alejadas de peligrosas marabuntas.

El problema ahora es ¿A quién le creemos y qué parte le creemos?

¿Las macetas fueron resguardadas por su seguridad ante el exterminio de insectos?

¿Una marabunta amenazaba la integridad de las macetas?

¿Sólo son colocadas en los pasillos los días festivos?

¿Siempre estuvieron ahí, pero nadie las veía?

¿La talavera se daña o se desintegra por los químicos de la fumigación?

Qué lástima que en el Congreso del Estado nadie pueda espetar un argumento lógico o válido sobre la desaparición de las macetas.  

Y como dice el proverbio: quien hace lo menos, hace lo más. El que se roba un huevo, se roba el pollo.