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…Porque llorar ya no puedo.
Además ni vale la pena.
Uno entiende, el hambre es cabrona y no respeta nada.
Y pues, de algo tienen que vivir esos muchachos, no le aunque de arriestrarse.
Mejor que vivan de eso a que se roben autopartes en Huexotitla o San Manuel ¿O no?
Yo me arriestro. —Ni Dios lo quiera—
Tú te arriestras.
Él se arriestra.
Nosotros nos arriestramos. —¡Zafo!—
Ustedes se arriestran.
Ellos se arriestran.
Se escribe fácil, pero el sutil arte de arriestrarse resulta harto complejo.
No cualquiera tiene la sangre para hacerlo.
Se requieren cualidades infrahumanas para conseguirlo.
El verbo arriestrar proviene de los vocablos morenovallistas: Riestra, de diputados faltos de dignidad y rastrarse de arrastrados.
El significado varía —según el contexto—: algunos lo utilizan para describir una humillación vil; otros para señalar la ausencia de moral en las personas y en otros casos, para mofarse de diputados que se comportan como empleados del mandatario en turno.
Para que entiendan, ustedes queridos lectores, el complicado y profundo concepto de Arriestrar, les presento dos ejemplos muy didácticos.
Let´s see.
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En días pasados, el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso de Puebla,Mario Riestra Piña tuvo la misión de que el Legislativo aprobara —¡a cualquier precio!—la iniciativa del Señor Gobernador Constitucional del estado de Puebla Doctor Rafael Moreno Valle para que el Estado perdiera la facultad de establecer las tarifas del agua de los Soapap y que se las entregara a empresas privadas.
Es decir: la privatización del sistema de agua potable en Puebla. —Aunque oficialmente se maneja como concesiones para el cobro y operación del agua en la entidad, que es la misma gata, pues—.
Mario Riestra se detuvo muy poco en leer la iniciativa.
Muy poquito.
Le importó muy poco que la propuesta de Moreno Valle estableciera que sean empresas privadas las encargadas de tarifar, operar y cobrar el líquido vital a los poblanos.
Ufff.
Ni un pero puso el señor Diputado.
Lo único en lo que pensó Mario Riestra fue en qué ganar de todo ese embrollo privatizador.
Sí, el Estado pierde la facultad de operar, tarifar y cobrar el agua a los poblanos.
¡Chin!
Sí, Riestra le dio la espalda al Estado —que lo educó y lo formó, pues es egresado (y con honores) del Centro de Investigación y Docencia Económicas —.
¡Ups!
Sí, Riestra traicionó a los poblanos. —que votaron por él y hasta los que no votaron, chingá—
Tsss.
Sí, Riestra apuñaló por la espalda al Estado y a los poblanos.
¡Uy!
Sí, Riestra hasta defendió la orden morenovallista bajo el argumento de que era saludable que el Congreso perdiera el control del agua para evitar que las tarifas fueran “víctimas de procesos políticos-electorales”.
Miau.
Para Riestra lo más importante era quedar bien con Moreno Valle y por eso, no sólo avaló la medida, sino que hasta la defendió públicamente y convenció a algunos priistas de aprobarla.
Y todo por un plato de lentejas.
Bueno, todo por la Secretaría General del Ayuntamiento de Puebla.
¡Qué arriestrado!
**
Susana Riestra, diputada electa para la LIX, es tanarriestrada como su hermanito Mario.
La señora, que obtuvo miles y miles de votos, no se logra quitar el trajecito de empleada de Moreno Valle. —Es que le sienta muy bien—
Por eso el pasado 15 de septiembre, la Señora Diputada fungió como la encargada de logística del Grito de Independencia. Es decir fue diputada electa y empleada de Moreno Valle ¡Al mismo tiempo!
Aquella lluviosa noche, Susanita traía monitor encima y walkie-talkie en mano para coordinar, tras bambalinas, el izamiento de la bandera en la Plaza Victoria, la musicalización y la entrada y salida de los artistas en el concierto de Los Fuertes.
Luego de que el gobernador terminara la ceremonia de honores a la bandera y entonara el Himno Nacional, debía sonar la pista de la canción “Qué chula es Puebla”, para admirar el espectáculo de fuegos artificiales, pero Riestra volvió a hacer sonar el Himno Nacional.
Moreno Valle enfureció ante el error de Susanita.
La miró desde lejos con una expresión de odio tan común en el gobernador.
Nerviosa, temblando, la legisladora electa balbuceó por su intercomunicador para que de inmediato fuera colocada la canción que quería Moreno Valle.
De pronto, el Himno Nacional calló.
Qué chula es Puebla,
Qué linda…
Qué linda...
Qué chula es Puebla...
Y Moreno Valle se relajó. Respiró y clavó los ojos en las figuras pirotécnicas.
Mientras Susanita, a lo lejos, sonrió orgullosa de sí misma.
Miau.
¡Qué arriestrada!
Algunas personas confunden el verbo arrastrar con arriestrar.
Pero en algún rincón del verbo arrastrar aún hay visos de dignidad y en el otro, de plano, no.
¿Estamos?