Friday, 19 de June de 2026

Dios en el Poder

Jueves, 12 Junio 2014 03:11
Selene Rios Andraca

El Evangelio según Moreno Valle

Por :
  • Imprimir
  • Email

Columnas Anteriores

Dicen que habla más quedito que antaño.

Que anda de puerta en puerta con la palabra del Señor en la boca.

Que sonríe agradecido a quien le escucha su perorata divina.

Que sonríe agradecido a quien le da por su lado.

Que le corta la cabeza a quien no se suma a su religión, a quien no le compra los dogmas morenovallistas basados en la ferviente creencia de que la libertad de expresión existe en Puebla aunque nadie la vea, aunque nadie la respete.

Que va por la vida con el Evangelio según Moreno Valle.  

Que ahora una placidez invade sus ojos.

Que la esperanza escurre por sus labios.

Que la fe se desborda por su cartera.

Es un convencido en papel de convencedor de la religión periodística del momento.

Un monaguillo del gobernador.

Un servidor del Señor.

Un sacerdote del oficialismo.

Es un pastor del morenovallismo.

Su capilla es la 1010.

Su biblia son los boletines del gobernador.

Su misión es convencer a cada una de las ovejas descarriladas que Rafael Moreno Valle es nuestro señor y que a su lado nada, nada nos faltará.

Su nombre es Pepe Hanan.  

**

El viernes pasado, el (ex) zavalista y (ex) marinista habló en Casa Puebla a nombre de los medios de comunicación sobre el respeto irrestricto del gobernador Rafael Moreno Valle hacia la libertad de prensa, sobre la tolerancia absoluta del mandatario a los medios de comunicación y sobre la tan traída y llevada libertad de expresión ejercida —siempre y cuando— con r-e-s-p-o-n-s-a-b-i-l-i-d-a-d y con el compromiso de transformar a Puebla.     

Wow.

Vieran qué bonito habló a nombre de los periodistas el nitantitoperiodista Pepe Hanan.

Hasta sus ojecitos —como dicen mi pueblo— brillaron cuando miró a su Señor aplaudirle con tanta sinceridad de tan chulas palabras que dijo.

Poco faltó para que soltara la lagrimita.

Además, habló con tanta vehemencia, con tanto ahínco que por un momento a todos los periodistas y dueños de medios de comunicación se les olvidó que Pepe Hanan fue el zavalista más férreo y el marinista más solícito en el sexenio pasado.

Mientras Pepe Hanan se desgañitaba en pos de Moreno Valle y su respeto a la prensa, los recuerdos sobre su antimorenovallismo y  su odio al gobernador se esfumaron entre los elegantes salones de Casa Puebla.

Con ese mismo ímpetu, Pepe Hanan anda hoy por la vida tratando de convencer a todos de convertirse al morenovallismo.

Y ahí anda de puerta en puerta, predicando el Evangelio de su señor:

Rafael Moreno Valle está transformando Puebla.

Rafael Moreno Valle es el orgullo de los poblanos.

Rafael Moreno Valle impuso fotomultas pero por la seguridad de los poblanos no por hacer negocio.

Rafael Moreno Valle propuso la Ley Bala, pero la corrigió, sin la autorización del Congreso, pero la corrigió.

Rafael Moreno Valle persiguió a los opositores del Gaseoducto, pero lo hizo por el progreso de nuestro Estado.

Rafael Moreno Valle compró una Ruedota de la Fortuna por 400 millones de pesos, pero a los pobres de alguna forma misteriosa les beneficia.

Rafael Moreno Valle denunció a dos periodistas, pero les perdonó la vida y hasta los saluda y les paga.

Dicen que su único tema es lo #chingón que es Moreno Valle.

Y que ya no habla de otra cosa.

Que en las noches le prende velas a la foto de Moreno Valle.

Y que en público le besa, le lava, le besa, le lava, le besa, le lava y le besa y le besa… los pies.

Viven equivocados si creen que Pepe Hanan traicionó a Alejandro Mondragón y Valentín Varillas, lo que pasa es que ofreció sus cabezas como Tributo divino a su Dios.

Miau.

**
Resacas del sueño de un Godínez de verano…

Que no lo calienta ni el sol.

Que sigue sin ir a trabajá, pero que aun así anda de humor que ni la Virgen…

Que todos en la Secretaría de Desarrollo Social cantan despacito “No viene a trabajá, no viene a trabajá”.


Que es tanto su coraje que —dicen— hasta despidió a dos personas.

Que las acusó de haber sido mis fuentes…

Y tan apacible que se mira el secretario…

Respire, secretario, respire profundamente, preséntese a trabajar y vaya al auditorio de la dependencia, ahí encontrará a sus empleados haciendo yoga para empezar un nuevo día cargado de energías…

Chance con eso se le quita el coraje.

Queda.