Friday, 19 de June de 2026

Dios en el Poder

Jueves, 19 Junio 2014 00:57
Selene Rios Andraca

Nadie sabe el Riestra que tiene...

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Nadie llora como él.

Nada se le compara a sus lágrimas.

No hay rincón del Palacio Legislativo en el que no haya escurrido su llanto.

No hay oficina en el Congreso del Estado en el que no retumben sus sollozos.

En el que no resuenen sus profundos gimoteos.

Buaaaa.

Buaaaa.

¿Y por qué sufre tanto mi adorado Jorge Aguilar Chedraui?

¿Qué le duele al coordinador panista?

Yo al principio pensé que sufría por haberle arrebatado aMario Riestra el ignominioso papel del arriestrado del sexenio. Pero hasta eso, dicen que lo único que logra apagar sus lagrimotas es una sonrisa del gobernador, una mirada de complicidad, una palmadita en la espalda.

Pero el resto de los días,Jorge no hace más que derramar dolor.

Y creo que tiene razón para andar así.

Rafael Moreno Valle no le da las gracias de nada. Sólo le da órdenes de aprobar en tres horas leyes/reformas tan famosas como la #LeyBala o la
de Transportes
para recuperar el Metrobús.

Jorge obedece feliz por una sonrisa, por una mirada, como el poema de Bécquer.

Pero Jorge no siempre obtiene la gratificación emocional esperada.

Pobre.

Y por eso sufre.

Y creo que tiene razón para andar así.

Eukid Castañón resultó el mejor —y el único— operador en la Cámara con las fracciones políticas.

Jorge intentó operar y dialogar con los líderes parlamentarios.

A los 30 segundos perdió el control.

A los 60 segundos su mirada se obnubiló.

A los 65 segundos su quijada crujió.

A los 70 segundos comenzó a gritar.

A los 73 segundos ya todos ignoran a Jorge Aguilar en las reuniones de la Junta de Gobierno y Coordinación Política.

Jorge no sabe operar.

Menos conciliar.

Y por eso sufre.

Y creo que tiene razón para andar así.

Víctor Manuel Giorgana le ha hecho ver su suerte.

Aún con esa parsimonia, ha logrado sacar de sus casillas a Aguilar Chedraui. —Tampoco es que sea difícil—.

Jorge Aguilar revienta acuerdos.

Grita en la prensa contra el serrano.

Declara a diestra y siniestra.

Se despeina y se vuelve a peinar contra el serrano.

Abre y cierra sus pestañotas para odiar a Giorgana.

Que es su culpa la agenda.

Que es un hipócrita con el tema del Soapap.

Que nadie aceptó la reforma para rescatar el Microbús porque todos tienen negocios.

Que se retrasaron los nombramientos por culpa del PRI.

Que México no metió gol contra Brasil por culpa del maldito Víctor Giorgana.

Que el gobernador cambió una ley en el Periódico Oficial del Estado pero que hasta Giorgana sabía. Que no era nomás su culpa.

Ufff.

Y por eso sufre.

Y creo que tiene razón para andar así.

Jorge Aguilar nomás da la cara por las aberraciones del Congreso y hace el ridículo, una y otra y otra vez.

Al guapo Aguilar Chedraui le tocó el peor papel del sexenio…

Jamás pensé decir algo así, pero la verdad es que “Nadie sabe el Riestra que tiene hasta que lo ve perdido”.

Por culpa de Jorge Aguilar debo gritar a los cuatro vientos: ¡Extraño a Mario Riestra!

Si quiera él acataba las órdenes del gobernador en dos días —excepto en el caso de la #LeyMondragón—.

¡Regresa Mario, aunque te robes todas las macetas del Congreso!

Miau
 **
Aviso ya no tan oportuno.

Juro por mi ombligo que pensaba responder desde hace dos meses.

Pero una y otra y otra vez lo olvidaba.

Pegué tres post-it en mi escritorio y el periódico en mi ventana, pero ni así conseguí recordarlo.

Hace un montón de días, Milenio acusó en sus trascendidos que Central le robaba sus materiales gráficos con crédito y todo.

Zas.

Y es cierto.

Somos tan cínicos que nos robamos sus imágenes con todo y crédito del fotógrafo y del medio.

Y seguiríamos haciéndolo, pero Milenio Puebla ya no tiene portal de internet.

¡Ya no existe en la web!

Plop.

¡Ahora ya no tenemos dónde ni qué robarles!

Menos dónde leerlos.

Salud, Don Pablito.