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El gobierno de Rafael Moreno Valle ha provocado un déficit policiaco en la capital poblana, pues desde septiembre de 2011, determinó que los uniformados estatales comisionados para resguardar la ciudad, regresaran a sus cuarteles y abandonaran la capital, y todo por sus desencuentros políticos con su correligionario, el alcalde, Eduardo Rivera Pérez.
En dos años, Moreno Valle le ha arrebatado más de mil policías al Ayuntamiento de Puebla y el intento de Eduardo Rivera para graduar elementos en el último año y medio se ha traducido en 321 nuevos policías para resguardar la seguridad de los capitalinos.
En promedio, un policía municipal es compartido por mil 41 ciudadanos, cuando la Organización de las Naciones Unidas recomienda como mínimo tener, al menos, 289 uniformados por cada 100 mil habitantes.
Los índices de inseguridad se han disparado en los últimos dos años y las cifras serán sin duda la peor herencia de Lalo Rivera a Tony Gali, aunque eso sí, la cruz la compartirá con Moreno Valle.