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En una semana, el gobernador Rafael Moreno Valle ha inaugurado un par de obras de Salud con retraso de tres meses y con sobrecosto. Y a pesar de que los propios documentos oficiales del gobierno del Estado evidencian los atrasos y los precios inflados de las obras, el mandatario y el secretario de Salud, Roberto Trewartha optan por la indiferencia.
Si bien ambos reconocieron públicamente los retrasos de las obras del sector salud, ninguno ha dicho si habrá sanciones para las más de 20 constructoras que debieron concluir sus trabajos desde julio pasado y que hasta la fecha no han podido terminar sus proyectos.
Moreno Valle usa la misma medicina que Mario Marín para la corrupción en obras: la indiferencia y la complicidad con las constructoras. Qué lástima que Moreno Valle siga el ejemplo de su antecesor.