Sunday, 21 de June de 2026

Editorial

Domingo, 19 Agosto 2012 23:00
Editorial

Vámonos a correr

Por :
  • Imprimir
  • Email

Columnas Anteriores

Vámonos a correr
(II parte y última)

Nos referimos en el artículo anterior al placer de caminar y trotar.
En verdad, el esfuerzo es mínimo si se compara con los beneficios.
¿Cuánto le cuesta a uno?, ¿Qué se paga?
Un poco de esfuerzo y algo de sudor. Pero cada gota es  enormemente fructífera.
Es como una especie de contribución o impuesto que el cuerpo paga para saborear el placer.
No es que yo o cualquier corredor se lo cuente, experiméntelo, siéntalo.
El libro “El placer de correr”, lo escribió un médico de 45 años, alcohólico y con 120 kilos de peso. El correr cambió su vida y generó una corriente de seguidores de esta costumbre-disciplina-hábito-“droga” sana, en todo el mundo.
Una cosa es absolutamente segura: su vida va a cambiar radicalmente.
Con este hábito su vida gana años, y sus años ganan vida.
No es magia, no es milagro, no es fantasía, es : trabajo, disciplina, PLACER.
Los beneficios físicos, fisiológicos y psicológicos forman una larga lista. Y van desde los trascendentes hasta los aparentemente triviales.
Va una pequeña lista:
Incrementa el vigor físico, ayuda a regular el sueño y el proceso digestivo.
Ayuda a controlar el peso y usted puede comer de todo; acelera la desaparición de los dolores musculares y de la cabeza, las piernas se hacen más ligeras y, algo importantísimo, MEJORA NOTABLEMENTE EL HUMOR DE LA PERSONA.
SU AUTOESTIMA SE VA HASTA LAS NUBES.
Los problemas que todos experimentamos, de cualquier tamaño, SE ENCARAN DE UN MODO DISTINTO.
Permite pensar en forma relajada, aclara las ideas y despeja la mente.
Limpia las arterias y los pulmones.
Tonifica los músculos, fortalece los huesos y refuerza los cartílagos.
Estiliza las piernas y el cuerpo.
Incrementa la resistencia.
Incrementa las defensas.
Aumenta la capacidad respiratoria.
(Sobre este asunto, una experiencia muy personal: yo arranqué en esto por necesidad, estaba a punto de entrar al quirófano para una operación de senos nasales por sufrir de sinusitis. Al cabo de unos meses adiós operación y respiración perfectamente normal. Cerramos)
Incrementa el volumen del corazón.
Disminuye la presión arterial.
Su vida sexual (en hombres y en mujeres) mejora notablemente.
TE HACE SENTIR MÁS OPTIMISTA.
Retarda el  envejecimiento pulmonar, evita la arteriosclerosis.
Con todo esto, la relación con las personas que le rodean, en el trabajo, la familia o cualquier ámbito, mejora radicalmente.
Una cosa es importante subrayar: el caminar o trotar no impone prohibiciones, dietas o disciplinas. Nada que implique un rigor como camisa de fuerza.
El cuerpo es tan sabio, que apenas vaya convirtiéndose en un caminador o trotador frecuente, los malos  hábitos o pequeños vicios que usted tenga, los va dejando de lado de modo natural. Sin sacrificio.
No va a dejar sus gustos o pasiones al comer, la saludable costumbre de una o dos copas cualquier día, pero el cuerpo va a graduar el cómo, el cuándo, y convertirá esas preferencias  en un auténtico placer de la vida.
Da gusto (y envidia de la buena) ver cómo en los últimos años, en Puebla y prácticamente en todo el país, y en el mundo,  el número de caminadores y trotadores ha crecido de modo extraordinario hasta formar legiones.
En las carreras que se organizan durante todo el año, uno ve cada vez  a mayor cantidad de personas, sin distingo de edades o condición. Todos ellos, a n o dudar, ya tienen inoculado el saludable virus que lleva a otra manera de ver la vida y de vivirla.
A mis amigos lectores le pido no echar en saco roto estos comentarios, experimenten y saquen sus propias conclusiones.
Si se animan, les reitero (ahí está el correo) mi mejor disposición  a que emprendamos juntos un día de estos, ya afinaríamos lugar, fecha y hora, una jornada de inicio o retorno al maravilloso mundo de la caminata o el trote.
(Entre tanto, nos vemos y escuchamos cada lunes a las 19 horas por CANAL 26)