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Paseo Inmoral

Viernes, 17 Agosto 2012 23:00
EdmundoVelázquez

Rafa no anda en combi

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Rafa no anda en combi

A medio mundo se nos fue la leche el día que escuchamos la ocurrencia de los "empresarios" del transporte.
$9.50 se les antojaba como la nueva tarifa del autobús en Puebla.
"¿Neta? ¿No le pierden?", pensamos muchos.
Vaya, si en Puebla gozáramos de un servicio público de transporte de excelencia, con unidades cómodas, bien limpias, decorosas, con asientos acojinados, conducidas por verdaderos operadores expertos en el buen trato al publico, seguramente ni nos quejaríamos.
Pero eso no ocurre.
Los días subsecuentes a la noticia de una eventual alza al servicio se vivieron con criticas constantes al gobierno encabezado por Rafael Moreno Valle.
En Facebook y Twitter varios poblanos dejaron clara su molestia no por el alza.
Mejor dicho se quejaron de la falta de sensibilidad del gobierno del estado y los hombres que lo encabezan.
Al señor gobernador y a todos sus funcionarios se les está olvidando un factor básico: la gente.
La gente que confió en ellos, que votó por otra opción.
De esa gente, hoy que están en el poder, ni se acuerdan.
Esa gente que el tener auto propio o pagar autobús ya les da igual.
Algo pasa allá en Casa Puebla.
Hay un halo de desconocimiento, de valemadrismo (con perdón del castellano).
Hay una obvia tendencia a no voltear a ver a los poblanos.
De no consultar, de no sondear.
De ignorar y delimitar.
Insensibilidad, se llama.
Falta de "voluntad política" criticaban recientemente.
Tras la noticia de los transportistas, los funcionarios morenovallistas han salido corriendo a desmentir que se analice una nueva tarifa. Ya mandaron al burócrata indicado a decir que nomás el 2012 tendremos el mismo costo de seis pesos por un funesto viaje entre asientos rechinantes, arrancones y trato pésimo.
Ah, bueno, muchas gracias señores funcionarios.
Gracias por perdonarles la vida a los poblanos que los llevaron al poder.
El descontento de la gente es obvio.
Es notorio.
Y es general.
La gente no recibe bien los anuncios del gobierno por mucha obra de relumbrón que quieran ser.  Por muy internacional y de primer mundo que quieran volver a Puebla. Por más que paguen tiempos en el duopolio televisivo.
Así pasó con el proyecto del Museo Internacional del Barroco, o el propio anuncio de llevarse el grito del zócalo a la zona de moda: Los Fuertes.
La idea del museo sigue en pie pero ha provocado más dudas que festejos.
Ya realmente a poca gente le preocupa que necesitemos arquitectura de autor para celebrar nuestro patrimonio. ¿No sería mejor cuidar el poco patrimonio edificado que nos queda? ¿No sería más sano brindar presupuesto a nuestros museos antes de generar uno más?
Y eso del "análisis" de llevar a otro sitio la celebración mexicana por excelencia en el zócalo de Puebla, ya igual se tornó en un revés para Moreno Valle.
Insisto con la pregunta, ¿el gobernador está volteando a ver a los poblanos antes siquiera de que su equipo presente una nueva obra o proponga alguna ocurrencia?
¿Debe el gobernador bajarse algún día de su helicóptero de lujo (Un tal Augusta) y caminar entre la raza para conocer sus carencias, sus verdaderas preocupaciones?
¿Debe el gobernador por lo menos tomar un microbús de la ruta bulevar CU para saber qué riesgos corren los poblanos?
¿Debe el gobernador hacer acto de presencia en algún museo que dependa del pésimo presupuesto del CECA para conocer que hacen milagros para llevar cultura a los poblanos?
¿Debe de tomarse un café en Los Portales y saludar a doña Mago?
¿Debe de darse un bañito de pueblo?
O mejor aun, ¿debe darse un baño de Puebla?
Yo creo que sí.
Al parecer tenemos un mandatario digno de primer mundo con un estado que puja por salir del olvido.
Al parecer tenemos un mandatario más atraído por las guerras intestinas de su equipo de trabajo y el pase de estafeta en el Ayuntamiento que en los dolores y hambres de su gente.
Al parecer Rafa nunca anduvo en combi, eso es obvio, ni sabe cuánto cuesta el kilo de huevo que desayunan los poblanos.
Y quizá ni le importe.
Al parecer, Rafael Moreno Valle dejó de ser ese personaje que "podía cambiar las cosas", como esperábamos algunos ilusos.
Ni modo, así es la política y el ciudadano promedio también se lleva sus decepciones.
El servicio de transporte, como siempre, seguirá pésimo y caro.
Seguirán las ceremonias fastuosas con cargo a Televisa.
Se construirán obras faraónicas para dejar en claro que Moreno Valle dejó aquí algún legado de concreto.
¿Pero cómo quiere ser ubicado en la memoria de los poblanos?
Por el bien de Puebla esperamos aún sorpresas.
Aún creemos en los Santos Reyes y el Ratón de los Dientes.