Columnas Anteriores
Sí, ya sabemos que en este estado los únicos chicharrones que truenan son los de Rafael Moreno Valle.
Sí, ya sabemos que en este estado no existe división entre nuestros tres poderes.
Sí, ya sabemos que el Poder Judicial y el Poder Legislativo son rastreros y lamebotas.
Sí, ya sabemos que la administración de justicia en Puebla en este sexenio está muy cerca de la que se hizo en tiempos de Mario Marín Torres cuando de abuso de poder se trataba.
Sí, ya sabemos que nuestro gobierno puede armar un expediente en contra de un ciudadano honesto en Puebla y que nadie hará, ni dirá, nada.
Lo que sí nos sorprende en esta ocasión es que, ¡ni las propias autoridades se salvan!
Vaya, ya ni un juez puede defender su imagen, su honestidad, su libertad.
Aunque cuente con la envestidura.
Lo que sí nos sorprende (¡y preocupa!) es que si un juez está siendo víctima del armado de un expediente judicial en su contra, ¿¡qué podemos esperar los poblanos comunes y corrientes?!
Voy con la historia en breve.
El lunes pasado el juez Jesús Sánchez Jiménez, titular del juzgado mixto de Chiautla de Tapia fue detenido en la capital de Puebla.
Al juez se le detenía por “delitos en contra de la administración de justicia”.
¿Qué hizo mal Jesús Sánchez?
Ah pues simplemente liberó una orden de aprehensión en contra de alrededor de 80 personas que mantenían secuestrado el Palacio Municipal de Teotlalco.
Una vez que se dieron varias detenciones empezaron los telefonazos y las caras largas.
Entre los detenidos se encontraba e Vicente Medellín Flores, candidato del PAN a la presidencia municipal. Bueno, pues resulta que, por haber emitido una orden de aprehensión que le había sido pedida desde el agente del ministerio público adscrito a la zona (y entre los detenidos se encontraba un candidato ya palomeado por el señor gobernador) al juez Jesús Sánchez le voltearon el numerito.
Hoy el detenido es el juez.
¿Cuándo había ocurrido esto en la historia de Puebla?
(Bueno, pero ahí no termina la historia. Así que si ya está indignándose le recomiendo que espere que la cosa se pone peor.)
Ayer por la tarde, indignados por el trato a un togado de buena reputación y probidad absoluta, sus compañeros jueces solicitaron una cita con el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Roberto Flores Toledano, magistrado que llegó a Puebla por obra y gracia de su amistad con Rafael Moreno Valle.
El presidente recibió a los jueces para hablar sobre el caso de Jesús Sánchez, y en la reunión se le exigió que evocando a la autonomía del Poder Judicial mediara para dar solución al caso.
La respuesta de Flores Toledano fue de risa. “Mejor háganle la coperacha a su amigo juez para fianza”, dijo el presidente del Tribunal Superior de Justicia.
Los jueces indignados salieron de la reunión y en efecto, corrieron a buscar los 58 mil pesos que se habían fijado a Jesús Sánchez para obtener la libertad bajo caución. ¿Cuál fue la siguiente sorpresa?
Cuando se juntó el monto y se exhibió ante el Juzgado Primero de lo Penal en Puebla, el agente del ministerio público adscrito a la zona apeló a la libertad bajo fianza.
Con esto la situación del juez se queda en el limbo hasta que segundas instancias entren a dirimir el caso.
No sé ustedes, pero esto solamente evidencia la disparidad de los poderes que gobiernan nuestro estado, la soberbia del Poder Ejecutivo y la manera rastrera con que se condujo el Poder Judicial.
Vaya, a nadie sorprende que no haya división de poderes en Puebla.
A nadie sorprende que un ciudadano pueda ser víctima de jugarretas de nuestras autoridades.
A nadie sorprende que en Puebla eso de “lo mejor está por venir” se quedó en un vil eslogan de campaña.
A nadie sorprende que el estado sigue siendo tan autoritario como en tiempos priistas.
A todo esto… ¿no buscaban que el Poder Judicial en Puebla tuviera otra cara?
¿Así van a cambiar la imagen del Poder Judicial?
¿Así va a operar Roberto Flores Toledano?
Bueno, ya a nadie sorprende.
Lo que nos sorprende es el cinismo con que actúan algunas autoridades.
Sorprende y deprime.