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Paseo Inmoral

Miércoles, 06 Febrero 2013 22:56
EdmundoVelázquez

Las pensiones torcidas del Poder Judicial

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De veras que erré de profesión.

Ya me lo decía mi pobre y enfermo padre.

“¿Comunicólogo? ¿¡Pues de qué vas a vivir?! ¿¡Periodista?! ¡No mames!”.

Literal.

Debí ser abogado.

Y lo pensé varias veces.

Apenas estaba sentado con unos amigos ahí afuera de los juzgados civiles de Ciudad Judicial cuando hacíamos cuentas de a quién les iba mejor.

¿A los abogados o a los periodistas?

Que quiénes teníamos más fama de corruptos

¿Los abogados o los periodistas?

Definitivamente los abogados nos dieron una chinga.

Aunque la verdad tenemos tremendos especímenes entre las filas negras del periodismo.

En fin.

Lo cierto es que esa misma mañana me enteré de algo que me hizo confirmar mi teoría. Estaba yo en los pasillos de la abandonada, antes famosa cafetería de Ciudad Judicial (antes conocida como La Vía Láctea aunque ya nadie ni la usa ni la conoce) cuando un buen amigo abogado me preguntó:

“¿Qué harías con 150 mil pesos al mes?”

Hice cuentas.

Mínimo, de entrada, me compraba un auto compacto bien equipado.

(De paso pagaba unas clases por no sé manejar ni un triciclo).

O comenzaba a hacer los paguitos de una casita bien coqueta.

O el enganche de una residencia más decente.

Y hasta me sobraba para pagar un tiempo compartido en Puerto Vallarta.

Y comenzaba yo a checar unas propiedades de descanso en Atlixco, digo, porque soy amante del sorbete de limón y qué hueva ir hasta allá todos los días.

En fin.

La pregunta es lo de menos.

¿Qué haría usted con 150 mil pesos al mes?

Pues resulta que ese es, más o menos, el salario del magistrado presidente del Poder Judicial.

Sí. Eso le pagamos de nuestros impuestos a David López Muñoz.

Quien por cierto, ya va de salida.

Bueno, y como el señor ya guarda polilla en Ciudad Judicial pues ya se va a jubilar.

En breve. Y de paso soltará el poder al Morenovallismo.

Es más… ya suelta todo.

Pero nomás pide un detalle. Uno chiquito.

Que le dejen su salario hasta la muerte.

Así, nomás.

¡¿Y qué creen que le dijeron?!

¡Que sí!

Que se va a jubilar con su sueldo de magistrado presidente.

Se va a rayar López Muñoz.

Neta. Así de gris y entreguista fue su administración.

Y de cereza en el pastel le dejan su sueldotote de por vida.

¿Saben a quién le fue igual de chido?

Al Alfonso Zayas de los fedatarios poblanos. Sí, el hoy notario Geudiel Nicacio Jiménez Covarrubias (quien tiene un gustazo para el buen vestir, por cierto) cobra aún como magistrado presidente años después de su jubilación.

¿Quieren otro ejemplo?

Guillermo Pacheco Pulido.

El magistrado que más se enquistó en el Poder Judicial, que casi llegó a la década en la presidencia y dejó a sus cuates bien acomodados, se nos fue a la jubilación con su pago de 150 mil pesos mensuales.

Y así pues se las gastan en el Poder Judicial.

El próximo será David López Muñoz.

Los abogados nos llevan de calle.

Yo con esto confirmo que me equivoqué de carrera.