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Otra vez las circunstancias sitúan al gobernador Moreno Valle en una posición excelente.
Casi, como dijera López Portillo, “para administrar la abundancia”.
Pero, ubiquemos el por qué “otra vez”. La primera nos remite a su victoria electoral rodeado de una expectativa halagüeña. Emergió entonces contrastando con una figura y un escenario abominables: Mario Marín, su pandilla y el cochinero.
Frente a ello y con un abultadísimo cargamento de votos, la vida sonreía al nuevo gobernante. Pero el tiempo en política es implacable. Desgasta, deslava y exhibe. Los festejos de la independencia y la revolución, los derroches en eso y el Primer Informe, la grisura del gabinete, las veleidades con las televisoras y el triunfo electoral priista son puntos vulnerables en contra.
A eso hay que agregar la deuda que el imaginario colectivo exige pagar y no ve resultados: el castigo real a los responsables del saqueo en el marinato. Los auténticos peces gordos están a salvo ante la mirada omisa del gobierno.
En eso estábamos cuando aparece en el escenario, como maná del cielo, la multimillonaria inversión de la empresa Audi en la zona de San José Chiapa. Es una derrama que llegará a los 17 mil millones de pesos y que le cambiará el modo de vida a Puebla, en cierta forma.
Para empezar la construcción de la planta, sabiendo que esta rama de la economía es la que más empleos indirectos propicia. Es un sueño hecho realidad para gran parte del estado. Y si bien el gobernador no fue factor decisorio en ello, tampoco es ajeno y sí, es evidente, se movió con sagacidad y acierto para afianzar la inversión. El mérito no es regateable.
Incuestionable el éxito de su gestión. Es como otro bono electoral, una segunda llamada hacia un horizonte exitoso. Cuando el arranque del sexenio se desteñía vino una suerte de ventura celestial.
Pero como nada es casual, sino causal, aparece también ostensible un error fatal. Ese afán de someter a los actores políticos, y a los“aliados” particularmente, al diseño de una voluntad vertical voluntariosa, por decir lo menos. Pavimentar el futuro a cualquier precio. Por encima del PAN, y de la constitución del estado.
Y otra vez viene la andanada de críticas en los medios, en los capitalinos sobre todo. Y otra vez el claroscuro que acompaña y se vuelve signo del sexenio.
Sin el menor aseo, se usa al Congreso para ese propósito dominante e imperativo. Los legisladores, excepto dos, se pliegan de rodillas a una maniobra burda. El clásico servicio a cambio de un abundante plato de lentejas. Y ahí queda, para la historia, el tristísimo y despreciable papel de dos diputados que alguna vez mostraron materia para algo respetable. Dos al menos.
Mario Riestra y José Juan Espinosa con la dignidad despedazada por voluntad propia.
¿Qué diría de esto Mario Riestra padre, por cierto?
Mal se camina dando tumbos por el suelo y buscando un asidero en el cielo al mismo tiempo.
Y los dos extremos ahí están. Ausencia total de sindéresis. Los nubarrones por la ausencia de cordura tornan opaco un éxito natural extraordinario.
Y en este escenario, uno piensa: ¿No prestarán oídos a Fernando Manzanilla…?
Hay referencias de la prudencia y madurez del secretario de gobernación, de sus afanes por hilar fino, construir puentes, “planchar” los escenarios para un gobierno que avance en el control de los problemas, y sin embargo pareciera que se dinamita su discreto trabajo en la sombra.
Se ha abierto innecesariamente un nuevo flanco de conflicto en el PAN, no se resuelve la protesta de los investigadores del INAH por las obras en los fuertes, el congreso se ha vuelto un auténtico trapo sucio donde se “lavan” las peores causas a la velocidad de un horno de microondas, y viene el escándalo por los onerosos gastos de los festejos patrios donde, me dicen, una artistucha cobrará seis millones de pesos por un par de horas….de actuación, claro.
Y si a eso se agrega que hacia el exterior pareciera que le cortan los márgenes de maniobra al secretario político, o político secretario del gabinete, vamos mal…
Alguien tiene que decirle las cosas claras y con franqueza al gobernador. Y ese alguien es Fernando Manzanilla.
(Mientras tanto, nos vemos y escuchamos cada lunes por Canal 26 a las 19 horas, y los martes a las 14 horas, “La Pirinola”, por internet en “Pueblaprioridad”.)