Thursday, 18 de June de 2026

Dios en el Poder

Jueves, 25 Octubre 2012 03:07
Selene Rios Andraca

La columna en tiempos de la censura

Por :
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Ejem, ejem.
¿Es mi percepción o de plano la política en Puebla está muuuuy aburrida?
Qué pesadez.
Ya no hay temas de qué escribir.
Como que eso de hablar del gobernador, sus excesos, sus intensidades, su dicta-blanda y ahora la persecución contra los periodistas críticos de su gobierno, pues ya no está de moda ¿No creen?
Como que el tema ese de los periodistas y de la famosa lista nomás no cuajó.
Seguramente, los del régimen calcularon que los periodistas saldrían corriendo encuerados por el boulevard 5 de Mayo gritando: “¡No me denuncies! ¡No me denuncies! ¡Mejor dame convenio! ¡Dame convenio!”
Tsss.
Anyway.
Debido a que Puebla está siendo gobernada por un hombre demócrata, plural, tolerante, transparente, estadista, futurista, súper estrella, estratega, musculoso, benefactor, filantrópico y visionario que con acciones va en camino de la transformación y que, además, tiene la fuerza del tigre, la mirada del águila, la velocidad de las gacelas, la astucia del zorro, la ternura de un conejito, lo apapachable de un osito y la voracidad del lobo, Dios en el Poder tiene un curioso viraje en su contenido.
A partir de esta entrega será: Dios en el Cocina.
Yeiii.
Tín, tín, tín.
¡A todos les encanta comer y a mí cocinar!
Hoy prepararemos unos ricos emparedados de atún con mayonesa.
Mmm. Mmm.
Yommi. Yommi.
Ingredientes:
Pan de caja.

Lata de Atún —de la marca que prefieran—
Mayonesa —cantidad necesaria—.
Abrimos la lata de atún y la exprimimos hasta la última gota.
Vertimos el producto en un plato hondo.
Tomamos la cantidad necesaria de mayonesa y se la agregamos a nuestro atuncito rico.
Bien fusionado atún-mayonesa, lo colocamos sobre una rebanada de pan de caja.
El punto final de esta receta tan rica, saludable y sencilla, es colocar la otra rebana de pan sobre nuestro montadito.
Mmm.
So delicious.
**
Debido a que el gobernador lo único que pide son disculpas públicas por el “exceso”de libertad de expresión —cualquier cosa que eso signifique—, he aquí mi intento de librar cualquier tipo de denuncia por daño moral.

Señor Gobernador, discúlpame por decirte autoritario.
Señor Gobernador,
dispénsame por retratarte como a un dictadorzuelo bananero.
Señor Gobernador, exímeme si no te aplaudo como foca todas tus reacciones que atentan contra la división de poderes.
Señor Gobernador, excúsame por condenar tus excesos políticos que están arruinando la vida democrática en esta tierra santa.
Señor Gobernador, perdóname por negarme a vivir doblegada a tus deseos/arranques/ocurrencias como tus diputados, tus secretarios, tus magistrados, tus jueces, tus consejeros electorales, tus comisionados, tus defensores de derechos humanos y tus periodistas.

Señor Gobernador, absuélveme por aquella columna en la que me mofé de tus tácticas tiránicas para apoderarte del Congreso del Estado, del Consejo General del organismo electoral, la Comisión de Derechos Humanos...
Señor Gobernador, exonérame por acusarte de dilapidar la oposición y de someter a los partidos políticos en la entidad.
Señor Gobernador, de antemano, indúltame porque cuando impongas al nuevo comisionado para el Acceso a la Información Pública, te diré antidemocrático.
Señor Gobernador, con el corazón en la mano, discúlpame si por perseguir a los periodistas críticos te considero un represor.
Y por favor, perdóname también, porque ni lo dejaré de pensar y mucho menos de escribir.
Miau.

 

La imagen principal fue extraída del Blog: La fábrica de Migueluco el Botijero