Feel the Punch es la marca poblana de tapetes bordados en relieve hechos a mano que estabas buscando para darle un toque especial a tu hogar.
Con tan solo 23 años, Andrea Huerta Sánchez decidió emprender un negocio poco común en la ciudad de Puebla, pero bastante novedoso y requerido en redes sociales por la técnica especial utilizada denominada “punch needle”.
A partir de los videos que observó a través de plataformas como Instagram y Tik Tok, la estudiante de Enseñanza del Inglés decidió darle una oportunidad al bordado a mano con un bastidor casero creado por su abuelo, para colocar la tela y calcar la figura que de va a bordar.
La moda del “punch needle” no sólo se plasma en tapetes bordados, también como afiches en la pared, marcos para espejos, portavasos, bolsas, playeras, parches, entre otras cosas.
Los tapetes artesanales pueden personalizarse al gusto de los clientes. Para ello, deben enviar una imagen del diseño, personaje o figura que buscan para renovar sus espacios.
Recientemente logró terminar un tapete de 60 por 80 centímetros con el meme del perrito Cheems en la portada del libro de “Espamñol” de primaria que nos regaló las mejores lecturas de niños.

Actualmente, sus seguidores y clientes le han pedido crear figuras y personajes de anime, incluso retratos de mascotas para inmortalizarlos en tela.
Andrea recomienda que las medidas de los tapetes abarquen los 50 centímetros mínimo, dependiendo de los detalles que lleve la imagen, ya que por el tipo de material no podrían lograrse.
El trabajo finalizado es simplemente hermoso, sin embargo, el proceso requiere mucha dedicación y paciencia. En ocasiones, terminar un sólo trabajo le toma hasta semana y media.
Uno de los tapetes que representaron un reto debido al nivel de dificultad fue el de “Ashitaka”, el personaje principal de la cinta “La Princesa Mononoke” de Studio Ghibli.

Visiblemente emocionada, Andrea mencionó que la comunidad ha recibido bastante bien “Feel the Punch”: “Subí mi proyecto (a redes sociales) y la verdad no esperaba que muchas personas confiaran en mi trabajo sin conocerme, cuando yo apenas estaba empezando”.
Los precios pueden variar dependiendo del tamaño y trabajo invertido: el libro de Español se vendió por 850 pesos; el de “Ashitaka” tuvo un precio de mil pesos, bajo la garantía de calidad que merecen sus clientes.
La idea emprendedora ha tenido un impacto tan positivo que Andrea ha abierto la posibilidad a realizar envíos nacionales e internacionales. Sigue sus increíbles creaciones a través de la cuenta de Instagram feel_thepunch.
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