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Durante décadas, las comunidades “minoritarias” no han sido tomadas en cuenta para modificaciones legales que les impactan directamente. La entidad poblana es el epicentro de un cambio que se expandirá por todo el país. Las consultas ciudadanas en Puebla son un método para que los legisladores puedan hacer reformas con el aval de la sociedad implicada.

Xel Hernández García tiene la monumental tarea de lograr la primera consulta en el país, en territorio poblano. La diputada local por Morena, lleva dos meses recorriendo docenas de comunidades indígenas, donde también habitan personas con discapacidad. Esto con el objetivo de que avalen una reforma a la Ley de Educación Estatal y a la Ley de Derechos, Cultura y Desarrollo de los Pueblos y Comunidades Indígenas estatal.

Este paso para las consultas ciudadanas en Puebla y el resto del país, lo inició la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). En mayo del 2021, invalidó nueve artículos de las leyes referidas, donde se ampliaba el acceso a la educación de las comunidades indígenas y las personas con discapacidad. Los ministros determinaron que no consultaron a ninguna comunidad, por lo que debían hacer encuestas.

El esfuerzo es titánico. Por ser presidenta de la Comisión de Educación del Congreso del Estado, Xel Hernández asumió la tarea de consultar a la mayoría de las comunidades identificadas. Inició con la socialización del protocolo. Es decir, explicando a los pobladores el motivo y la importancia de ser escuchados.

Además, enfrenta el reto de las amplias distancias y los trayectos que deben recorrer. Así como las evidentes brechas del lenguaje con los habitantes indígenas. Y, también, la dificultad de trasladar a personas con discapacidad. Pero los frutos son grandes, como la “alegría” de marcar un precedente de consultas en Puebla, que se replicará en todo México por futuros fallos de la SCJN.

Las dificultades de acercarse a grupos vulnerables

Si en las consultas ciudadanas, las comunidades de Puebla se muestran a favor de la reforma que amplía su derecho a la educación, el Congreso podrá legislar de nuevo la iniciativa que anuló la SCJN, destaca Xel Hernández.

P: Estimaban por junio o julio terminar este proceso de consulta. ¿Sí creen terminar en este plazo?

R: Está programado para que terminemos entre el 15 y 30 de junio. Es la etapa de seguimiento y verificación para tener la propuesta de pueblos indígenas y presentarla en julio (en el Congreso del Estado). Con la que estamos batallando un poco, porque no hay una consulta previa, es con la de personas con discapacidad. Lamentablemente, siempre el hecho de vincularnos con las organizaciones que representan a algunos con discapacidad, es complicado. Entonces, el aforo, la participación, es un reto más grande. Este ejercicio de consulta para personas con discapacidad no se ha hecho en México ni en ningún lado.

P: ¿A qué se debe?, ¿justamente a su capacidad de trasladarse, que requieren sitios especiales para tener la consulta?

R: Yo creo que uno de los principales es que muchas veces no hay una interlocución, comunicación directa.

Con los pueblos indígenas, tenemos grupos focalizados. Son 115 de los 217 ayuntamientos los que se consideran con presencia de población indígena (en Puebla).

En el caso de personas con discapacidad, no tenemos un censo. Lo que debemos hacer es generar los medios suficientes y necesarios para que haya sedes a donde puedan acudir.

Habíamos propuesto que fueran seis sedes en Puebla, en San Martín Texmelucan, Tehuacán, Atlixco, Izúcar de Matamoros, pero vimos que para ellos es difícil.

A través de la Comisión de Educación Especial, iremos a los Centros de Atención Múltiple y ahí se llevará a cabo (la consulta) en las diferentes sedes.

“Consultas ciudadanas nunca se han hecho de la manera en que lo hacemos en Puebla”

P: Están llevando a cabo esta consulta ciudadana en Puebla, pero abarca medio año. Tienen seis consultas en puerta. ¿Les van a dar los tiempos para que acabe este año?

R: Siempre se tienen que tomar los tiempos pertinentes, sobre todo con las formalidades y que realmente sirva. Nosotros estamos haciendo la chamba de aprender a hacerlas. Hemos tenido vínculos con la Secretaría de Gobernación federal, y vinieron a hacernos observación de nuestro protocolo. Y también ellos coinciden que nunca se ha hecho de la manera en que lo estamos realizando.

Por ejemplo, acaba de haber una experiencia en Chiapas. Hubo una sede, se hizo la convocatoria abierta, (dijeron) “los indígenas que quieran venir que vengan y que participen”, pero pues así no se realiza la consulta de manera efectiva.

Nosotros estamos yendo directamente a sus zonas, a sus juntas auxiliares. Son zonas regionalizadas que son más próximas a sus comunidades. Creo que nuestro aprendizaje sí está siendo largo, pero va a asentar un precedente. Y ese es el objetivo principal. Ojalá que después de esto, nos vayamos más corridito (con otras encuestas).

La base fundamental es que no se ha politizado. Ese es nuestro objetivo: que no hubiera sesgos políticos. Es más, están acompañando los diputados, en sus propias regiones, sin distinción de colores, de banderas, de protagonismos”.

P: Mencionas sesgos políticos. ¿Cuál es el riesgo que pudiera haber para la aplicación de la consulta?

R: Cuando empezamos, nadie se quería sumar, nadie se quería subir. Dijeron: “no, es mucho trabajo”.

Sabemos que representa un riesgo, porque a veces se tergiversan los objetivos. Muchos presidentes municipales han tenido temor.

“Si ya van a legitimar a los pueblos de manera distinta, entonces para qué van a querer un presidente, ya habrá varias autoridades legitimadas”. La intención es comunicarles que no es eso.

Décadas de exigencia para que las comunidades sean escuchadas

P: ¿Cómo es tu jornada? Entiendo que, de alguna manera, ha retrasado tus otras actividades legislativas, por el propio peso de esta encomienda. 

R: Depende mucho de la región (que visite). Mañana (el 7 de marzo) son dos horas y media de camino. Llegamos a las 9 de la mañana a las comunidades, entonces salimos a las seis y media. Cuando concluimos el evento, se quedan los equipos de trabajo y yo procuro regresar para que me dé tiempo de solventar mis demás actividades.

En otros casos, cuando visitamos Mazatzongo de Guerrero, que es una comunidad que colinda con el estado de Oaxaca, nos hicimos más o menos nueve horas de camino y ocupamos dos días para ir y regresar. Sí fue muy largo.

Claro que eso me ha pues… me ha afligido también… que yo esté un poco apartada. Pero es importante que acudamos a las sedes (de las consultas ciudadanas en Puebla).

P: ¿Cómo ha sido la recepción?

R: Muy bonita. Yo no esperaba ese tipo de apoyo. La gente, por tanto tiempo, estuvo exigiendo que se le escuchara. Es un ejercicio nuevo para nosotros y para ellos. Nadie está acostumbrado a que le pregunten.

Llega uno y dicen: “¿De veras me van a preguntar?, ¿De veras quieren mi opinión?” Sí, claro, y le vamos a dar seguimiento de esta manera. No, pero, ¿A poco me lo van a resolver? Vamos a intentar resolvérselo”.

Ha ayudado mucho, ha abonado mucho y creo que es necesario para legitimar realmente las políticas públicas. Es un proceso largo y cansado, pero creo que se puede rescatar mucho.

La ley que se va a modificar de la Ley de Educación en el segundo periodo (motivo de las consultas), yo creo que va a venir mucho más completa”.

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