Cómo saber que estás con alguien narcisista

Las personas con trastorno narcisista de la personalidad son como una plaga que va secando todo a su paso. Están motivadas por obtener el máximo beneficio de todo aquel que les rodea, y no paran hasta haber exprimido hasta el último recurso emocional, económico, pragmático y social de quienes tienen la mala fortuna de toparse con ellos. Podrían parecer monstruos y, en cierto sentido, sus actos sí lo son. Sin embargo, estas personas suelen tener un buen disfraz que les permite camuflarse y funcionar en una sociedad que exalta siempre la autoimportancia, y un sentido torcido del “amor propio”.

En muchas ocasiones, las señales de que estás con un narcisista son tan sutiles que, para cuando te des cuenta de ello, estarás demasiado dentro de sus procesos, sus patrones de conducta y sus formas de violencia.

Es por esto que decidí que la columna de esta semana se trate de esos signos sutiles de que la persona con la que estás puede ser narcisista. Estas señales son banderas rojas de que la persona no sabrá establecer una relación sana contigo ni con nadie, así que no importa si están saliendo, si recién comienzan una relación o si ya son pareja desde hace tiempo; si identificas cualquiera de estas señales: HUYE.

SEÑALES SUTILES:

  • La primera impresión que tienes es que es una persona encantadora, tiene buen tema de conversación y parece tener una vida fascinante.
  • Le gusta ser el centro de atención en cualquier situación y sabe cómo lograrlo: su aspecto personal es impecable, busca narrar anécdotas que acaparen la atención de los presentes.
  • Le gusta mucho hablar de sí mismx y pregunta poco sobre ti o muestra poco interés en las demás personas.
  • Habla de que tiene “una misión” especial en la vida, de que “tiene estrella” o retoma comentarios que recibe sobre su forma de “brillar.”
  • Es posible que se involucre en algún tipo de proyecto de beneficencia o ayude a alguien sin discreción al respecto; es decir, te dejará saber que es “bondadoso y caritativo.” En realidad, esta postura es una forma de hacer un despliegue de poder y que tú veas que es importante o poderoso/a.
  • Te invita a eventos o círculos sociales donde su presencia es muy valorada o bien ponderada. Es posible que te lleve a sitios donde la gente le hable por su nombre de pila o quede claro que le conocen y le estiman.
  • Parece ser demasiado buena persona como para estar solo/a.
  • Tiene una historia victimizada sobre sus parejas anteriores donde, según sus palabras: no le valoraron lo suficiente.
  • No se disculpa cuando comete un error.
  • Habla frecuentemente sobre lo que dice merecer y tiene expectativas muy altas sobre el afecto que recibe. Por ejemplo, espera que le hagas una gran fiesta de cumpleaños.

SEÑALES DE ALERTA:

  • No muestra ningún interés en tu persona, en tu experiencia o en tus actividades. Se centra únicamente en hablar de sí mismx y de sus actividades como si fueran más importantes que las tuyas.
  • Devalúa tu profesión o tus actividades, puede hacerlo de manera competitiva “lo mío es peor porque…” o con franca devaluación como “eso no es nada…”
  • Te trata como si fueras una pérdida de tiempo o incluso te hace saber que entre ‘sus múltiples ocupaciones’ tienes la suerte de que te dedique un poco de su tiempo.
  • Cuando te sientes inconforme o quieres manifestar tu molestia, inmediatamente cierra el tema y dice cosas como que “no va a perder el tiempo discutiendo.” O bien, en el momento en el que hay cualquier fricción, se retira porque el encuentro ya no le es grato o satisfactorio.
  • Cuando está molesto/a te castiga dejándote de hablar o no respondiendo a tus mensajes o llamadas.
  • Te pide favores frecuentemente, ya sea económicos, de relaciones públicas, contactos, ayuda para que le instalen servicios, etc. Siempre busca la manera de que tu presencia implique algún beneficio.
  • Devalúa lo que te gusta: series, películas, música, libros, actividades. Todo es poca cosa desde su perspectiva.
  • Devalúa a tu familia o a tus amistades.
  • Compite por tu atención sin importar si “la competencia” es tu trabajo, tus amigos, tu familia, tus hijos o incluso tu mascota.
  • Coquetea con otras personas para que “valores lo que tienes.”
  • Niega cosas que hizo o dijo aún cuando tienes prueba de ello.
  • Te hace sentir como si tuvieras que defenderte constantemente o tienes miedo a que se enfade porque su reacción suele ser desmedida o porque suele ser hiriente.

SEÑALES DE QUE DEBES HUIR CUANTO ANTES:

  • Se violenta con facilidad al no recibir el trato que cree merecer.
  • Te ha hecho dudar de tu percepción. Dice cosas como que “estás loca/o” por sentirte de alguna manera.
  • Muestra una conducta celopática donde le molesta que te relaciones con otras personas y manifiesta que le vas a reemplazar o te orilla a elegir entre él/ella y el resto de tu círculo social.
  • Dice cosas como: “nunca vas a encontrar a alguien como yo.”
  • Amenaza con vengarse si le dejas.
  • Miente, manipula, soborna y engatusa a las personas alrededor para hacerte quedar mal y que nadie te crea cuando busques ayuda.
  • Te aísla de tu círculo social de manera que no tienes a quién recurrir cuando ejerce violencia psicológica o física sobre ti.
  • Se ha portado TAN BIEN en público que hace difícil de creer que en privado se violente o te maltrate. Esto te hace sentir en franca desventaja pues piensas que nadie te va a creer.
  • Tiene una historia de haber sido violento/a con sus ex parejas, e incluso, puede llegar a culparles por su violencia: “ella se lo buscó.”
  • Tiene francos delirios de grandeza: se equipara con cualquier deidad o superhéroe, dice ser omnipotente o bien, alega ser indestructible. 
  • Cada vez que intentas alejarte o terminar la relación te da ‘una muestra’ de cómo puede ser por la mala: te quita a tus hijos, cambia las cerraduras de la casa, te cobra las deudas, habla mal de ti o publica cosas humillantes sobre tu persona. Puede incluso hacerte perder tu trabajo o meterse con tu familia.

Si bien el trastorno narcisista de la personalidad se forma durante la infancia, a través de una serie de eventos traumáticos o violentos, no hay justificación para que este trastorno no sea trabajado bajo tratamiento durante la vida adulta.

Una de las principales características de una persona narcisista es que tiene una discapacidad para sentir empatía por los demás, es decir, es INCAPAZ de sentir empatía o compasión por las personas que le rodean. En ese sentido, si se sienten frustrados o rechazados, no pararán hasta hacer pagar a la persona que les produjo ese sentimiento. Suelen creer que tienen la razón, aun cuando haya múltiples evidencias de que están en un error, sin embargo, no van a admitirlo en ninguna circunstancia.

Las relaciones de pareja con personas narcisistas acabarán drenándote en todos los aspectos. Siempre digo que salir de una relación así es como haber sido arrastrada/o por un caballo; saldrás con muchas heridas, con una duda tremenda sobre tu propio criterio, con la autoestima destrozada y costará muchísimo trabajo sanar eso.  Sin embargo, lo importante es SALIR DE AHÍ.

Si quieres conocer más sobre este trastorno, te recomiendo escuchar el podcast Psicoterapia para llevar, en el que dos colegas y yo abordamos temas de salud mental. Te recomiendo en especial el episodio de “Espejito, espejito” donde se habla de este trastorno de manera más profunda.

Como siempre, estaré atenta a todas tus preguntas y comentarios. Me encuentras tanto en Instagram y en Twitter como @psicobetza

Fotografía de Betzabé Vancini

Betzabé Vancini

Psicoterapeuta con enfoque humanista existencial egresada de la Maestría en Psicoterapia y Psicología Clínica de la Universidad Iberoamericana Puebla. Tiene una especialidad en terapia basada en la...