Frida Guerrera

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Frida Guerrera

“Merly”, feminicidio, la pandemia que no cede

“Ay, mami, tú me cuidas mucho y como están las cosas me pueden matar en mi casa”, Dulce Karina

Dulce Karina Ibarias Moreno (“Merly”) nació el 4 de junio de 1987, la primera hija de Elda. Cuando la vio por primera vez Elda, me hace saber que sintió muy bonito porque se parecía a ella, le puso Dulce Karina por una canción, “y sí, así como dice la canción, ella llegó a mi vida y todo cambió”.

Fue desde chiquita una niña muy inteligente, hablaba inglés y portugués, siempre andaba cantando música en inglés, estaba aprendiendo a tocar el violín. Elda recuerda que siempre le traducía las canciones que a ella le gustaban. Dulce fue madre muy joven, dejó en la orfandad a cuatro pequeñas a las que lamentablemente no veía porque el padre de las niñas no se lo permitía, y en la actualidad no le permite a Elda verlas, de vez en cuando le mandan mensaje las niñas. “Le decíamos de cariño ‘Merlina’, porque se parecía mucho a ella, y siempre andaba de negro, quería estudiar Filosofía y Letras, eso lo decidió luego de que se separó del papá de sus hijas”. Ya no logró realizar todos esos sueños que tenía. En 2017 conoció a Áureo Yair, la relación no era buena, pero Elda no supo hasta después de lo que pasó a su hija.

Dulce ya se había separado de él en varias ocasiones; sin embargo, el sujeto siempre la buscaba para que regresara con él. Dulce trabajaba en una empresa de mensajería, cuando regresaba a vivir con su mamá Elda, la llevaba a la parada del camión, la madre recuerda las palabras que su hija le decía con gran pesar. “Ay, mami, tú me cuidas mucho y como están las cosas me pueden matar en mi casa”. Esa última ocasión que se separó de Yair, el padre de Elda, originario de Chiapas, se enfermó, por lo que Elda tuvo que irse a cuidarlo con mucho pesar, le comentó a Dulce y ella le dijo que se fuera sin preocupaciones. Cuando Elda regresó, ya se había llevado muchas cosas, habló con su hija para preguntarle si había regresado con Yair, ella le dijo que no, que estaba rentando un cuarto sola.

El sábado 16 de mayo de 2020, Elda estuvo en comunicación con su hija vía WhatsApp. A las 18:30 horas le mando un mensaje diciéndole que la quería mucho, pero ella ya no leyó. Elda no tenía el domicilio exacto de su hija, solo sabía la calle, ya que se negó a dárselo, pero sabía más o menos por donde estaba el lugar. El domingo le marcaba y la mandaba a buzón. El miércoles decidió ir a buscar a su hija, no encontraba la casa, preguntaba y nadie sabía dónde estaba esa calle. El jueves hizo lo mismo, tampoco encontró la casa. Fue el viernes cuando una amiga de Dulce se comunicó y fue ella quien la llevó al domicilio.

Al tocar pidió permiso a la dueña para pasar a ver si estaba bien su hija, porque no había acudido a trabajar desde el lunes. La señora amablemente le dijo que había visto a su hija el sábado como a las 12:30 del día, pero después ya no la vio. La amiga de su hija fue la que intento asomarse para verificar que estuviera bien. Al asomarse por la ventana vio a su amiga. “Está muerta, está muerta, llamen a una patrulla”.

Elda ya no entró, solo la vio ahí tirada boca abajo, quería que se levantara, “fue horrible encontrar así a mi hija, me quitó lo que más amaba”. Dulce Karina tenía 32 años de edad cuando fue asesinada en Tultitlán, Estado de México, y su feminicidio dejó en medio de la soledad a su madre.

Elda llegó a Voces de la Ausencia justo el 14 de septiembre de 2021, cuando Rich, junto con el equipo especial de la Fiscalía del Estado de México con la que colaboramos, ejecutaron la orden de aprehensión contra Yair. Desde entonces, Elda se mantiene cerca de nosotros, a la espera de que el proceso legal contra la expareja de su hija la lleve a la justicia.

Y como en cada historia, nosotros sólo somos el eco de sus voces, de sus gritos desesperados por el infierno de no tener a sus hijas. Aquí el amor y el sentimiento de Elda para “Merly”.

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Hola, mi niña hermosa, te escribo esta carta para decirte que no sé vivir sin ti.

Que me haces mucha falta, ya nada es igual sin ti, tengo el corazón hecho pedazos, todos los días pienso en ti, nada me motiva, ¿recuerdas cuando platicábamos y dijimos que nunca nos íbamos a separar? Nunca pensé que me dejarías tan pronto. Yo no estaba preparada para este momento tan terrible. Sé que tú ya no sufres como tus nenas y yo. Pero sé que lo que tú quieres para nosotros es que estemos bien, porque desde donde estás nos cuidas y nos das esa fuerza para seguir adelante, mi niña hermosa, y lo estoy logrando porque aquí sigo de pie.

Siempre te recuerdo con esa sonrisa porque tú dijiste que siempre ibas a sonreír, lo prometiste para que nadie te extrañara, pero es imposible no extrañarte, siempre extraño tus mensajitos, tus hermosas palabras, tus comidas que me pedías que te hiciera, tus ejotitos con huevo que tanto te gustaban, tus enchiladas verdes que era uno de tus platillos favoritos y todo lo demás que te preparaba te gustaba.

Fuiste una hija muy amorosa y todo lo que te proponías lo lograbas; recuerdo cuando compraste tu violín y buscaste por internet cómo tocarlo y yo te decía que ya estaba casi la canción, tú me decías: “¡Ay, mamita, todavía me falta!”, y te reías eso era lo más lindo que Dios me dio porque para mí aún vives, siempre me llenaste de amor y alegría fuiste mi “Merly”. Cuando te llamaba así, tus ojitos brillaban de alegría y me decías “Gracias, mamita”, porque te gustaba que te nombrará así. Nunca te cansaste de luchar, siempre eras muy trabajadora, siempre al pendiente de mí y yo de ti, sé que no estoy sola, que tú estás conmigo, me cuidas, mi angelito, adonde quiera que voy, tú me has hecho fuerte, aquí sigo de pie porque tú me necesitas, yo sé que tú quieres que esté al pendiente de tus nenas y lo estoy haciendo aquí, dejaste un vacío tan grande, un vacío que nadie puede llenar.

Dejaste muchos sueños que cumplir tú, querías prepararte para cuando tus nenas te buscaran, te fuiste con ese dolor de no ver a tus hijas; sé que desde el cielo las cuidas. Siempre estuve contigo, mi pedacito de cielo, en las buenas y en las malas, pero te faltó algo, esa confianza, ese valor para decirme la vida que estabas viviendo con esa persona que te quitó la vida y te alejó de mí; si tú me hubieras dicho el maltrato que te daba, te juro que yo hubiera hecho mucho por ti, nunca hubiera permitido que este monstruo te hubiera hecho tanto daño, mi niña, tú sabes cuánto me duele el daño que te hicieron y el daño que me hicieron a mí, alejarme sin ti, me duele mucho no tenerte a mi lado para abrazarte y decirte cuánto te quiero, cuánto te amo y escuchar tu voz; sé que ahora eres un ángel.

Me duele porque te arrebataron tus sueños, tú querías prepararte y ser una profesional, ibas a estudiar Filosofía y Letras, querías prepararte, aprender a tocar tu violín, viajar a Machu Picchu; todos tus sueños se quedaron sin cumplir, ahora sé que lo que tú quieres es que se te haga justicia y yo pido lo mismo para que tú puedas descansar en paz.

Seguiré adelante como hasta hoy lo he logrado para seguir con esa fuerza y sabes que no me cansaré de luchar por ti, porque no te merecías esta muerte así tan cruel, tan dolorosa; mi niña, mi dulce cariño, mi muñequita, te prometo cumplir con esta misión que tú me dejaste que es justicia y más justicia, porque eres un ser tan sagrado, tan amado, tan querido, eres lo más maravilloso que Dios me dio.

Me haces mucha falta, te amo, mi angelito, vivirás por siempre en mi corazón, besitos al cielo porque eres una estrella que ilumina mi camino todos los días, mi gran amor. Te escribe tu mami que tanto te ama y te extraña.

La soledad de Elda, así como la de todas las familias a las que acompañamos, es eterna; lágrimas que se ahogan en medio de gritos de dolor que todos los días padecen. La noche llega y las preguntas se agolpan, ¿por qué a ti? Mañanas que les duele despertar, preguntándose una y otra vez, ¿para qué se levantan si no hay un motivo para hacerlo?, sus hijas ya no están.

Elda llevó a enterrar a “Merly” a Chiapas, una vez al mes trata de ir a llevarle flores, a platicarle todo lo que la extraña. Y es lo único que les mantiene a todas de pie. Porque si ellas no están, quién les llevará flores.

Marzo, 2023

¿Eres madre, padre, hermana, hermano, hija, hijo de una mujer víctima de feminicidio, desaparición o intento de feminicidio? Búscame, ayúdame a visualizarlas y contar su historia. Voces de la Ausencia.

PD. Cada uno de los textos expuestos en este espacio son con autorización y acompañamiento de las víctimas. Porque sólo somos la extensión de su grito de justicia.

@FridaGuerrera
@vocesDLAusencia

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Frida Guerrera es una de las periodistas más reconocidas en cuanto a seguimiento de feminicidios a nivel nacional. Ha relatado casos, acompañado a familias e incluso ella misma ha apoyado a la detención...