Tehuacán, tan lejos de Dios y tan cerca de Pedro Tepole

Seguramente vio en redes sociales una imagen.

Y si no la vio, acá se la pongo.

Trabajadores de La poblanita, en Tehuacán, amarrados tras un asalto

Dígame si no le indigna. Dos hombres, quienes trabajan de manera honrada, tirados en el suelo sometidos tras un asalto.

Se trata de dos empleados del local comercial de cemitas “La Poblanita”, un negocio muy conocido ubicado en la 4 Norte 218, en la zona centro de Tehuacán.

Los trabajadores fueron amarrados, sometidos y hasta los zapatos les robaron.

Los asaltantes les dejaron un mensaje claro para el dueño. Cada semana pasarán por un monto económico. Una renta pues, cobro de piso. Y si no la tienen volverán a asaltarlos y se llevarán lo que puedan. Vaya hasta sus zapatos, otra vez.

Con esta historia solamente confirmamos que Tehuacán es una ciudad donde el crimen organizado manda.

Y pareciera que sí. El robo ocurrió el 5 de mayo. Ese jueves fue un día trágico para los comerciantes tehuacanero.

Porque el asalto a “La Poblanita” fue solamente uno de los ocho atracos violentos que se registraron en contra de locales y espacios comerciales en un solo día.

Así como lo leyó. ¡En un solo día!

Obviamente, los empresarios solamente voltean a ver a tres responsables de esto:

Primero, el presidente municipal Pedro Tepole, quien seguro se ha desentendido de gobernar y se refugia en su ludopatía, un secreto a voces en Tehuacán.

Ante su desinterés y desconocimiento por las labores de gobierno, Tepole ha dejado todo a manos del contador público y regidor de Gobernación, Armando Ramírez San Juan.

Para los empresarios, Armando Ramírez San Juan es otro de los responsables por la ola de robos, el auge del narcomenudeo y el repunte de la inseguridad.

Pero, qué se puede esperar si Ramírez San Juan está señalado públicamente en medios regionales por ser partícipe del fraude con la financiera La Perseverancia, que dejó a muchos tehuacaneros con una mano delante y otra detrás.

Y el tercer responsable señalado es el director de Seguridad Pública, Héctor Pacheco de la Luz, mejor conocido como “El Chapulco”.

De más está decir que, hasta el momento, “El Chapulco” ha guardado un silencio cómplice sobre qué pasó con Manuel Hernández, el policía que fue levantado la noche del 4 de abril.

Para todos los policías de Tehuacán es conocido el pleito de Héctor Pacheco de la Luz con el uniformado desaparecido.

Y hasta la fecha la Fiscalía guarda mucho sigilo en las investigaciones de su paradero. Por algo será…

De los tres, Tepole, Ramírez San Juan y Pacheco de la Luz no se hace uno solo.

Y mientras tanto, la gente en Tehuacán es la que sufre.

Sin seguridad poco podrá lucir toda la obra que se proyecta para Tehuacán.

¿Qué esperan las autoridades tehuacaneras?

¿Tendrán entonces los empresarios que juntar para las rentas de la mafia y sucumbir antes de seguir siendo acosados?

¿Qué esperan las autoridades tehuacaneras para poner orden? ¿Que reviente un caso de extrema gravedad?

¿Que toquen a empresarios de renombre y a las familias de apellidos rimbombantes?

¿O Tepole espera a caer de la gracia del Gobernador Miguel Barbosa?

Fotografía de Edmundo Velázquez

Edmundo Velázquez

Es egresado de la carrera de Ciencias de la Comunicación por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) y cursó la maestría en Periodismo Político en la Escuela de Periodismo Carlos...