La Tropa

Hace unas semanas planteamos cuáles podrían ser los errores entre los uniformados la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) en Puebla capital que parece un tanto aturdida desde los últimos cambios realizados a las 10 Zonas.

Y no digo que esté mal, los cambios siempre son buenos. El problema es que parece que poco se escucha a la tropa.

Sí, esos que conocen las calles, esos que están de pie todo el día, esos que no cuentan con privilegios y saben quién es buen jefe o quién está siendo acomodado con tal improvisación.

Nos dimos a la tarea de sondear a la tropa y tienen varias observaciones.

Por ejemplo, del nuevo titular del grupo especial K9, Carlos Salvador Salazar Neville, con sus apenas dos años y medio de servicio ya es jefe cuando antes pedían cinco años para pertenecer a cualquier grupo considerado “especial”.

Sus compañeros se preguntan si cuenta con un padrino o a lo mejor su año y seis meses en ese grupo le basta para llenar las expectativas para ese puesto, ya que también hay que mencionar que no cuenta con más de dos cursos especializados en esa área y aun así llegó al cargo.

El problema es que en ese mismo grupo de K9 hay personal que cuenta con una carrera policial de más de 15 años y aun así no se les ha dado oportunidad.

Entre los cambios con los que arrancó la SSC el año 2022, a Ingrid Linares Chávez, quien hace más de 10 años siempre ha gozado de un horario excelente y con ninguna responsabilidad, ahora fue nombrada jefa de la Zona 5.

Pero algunos de sus compañeros se preguntan cómo fue que llegó ahí si ha sido señalada por “esa” cercana relación que tuvo con un expolicía del grupo K9, luego jefe del grupo táctico de San Pedro Cholula y después detenido por diferentes delitos y recluido por más de dos años en el penal de San Miguel. Ya en libertad, esa peligrosa relación de Ingrid actualmente se dedica al narcomenudeo y tiene nexos con grupos delincuenciales.

También está el ejemplo de la nueva jefa de la Zona 2, Verónica Morales Chávez, quien viene del C5. Muchos de sus compañeros y compañeras han criticado que a una cabinera por más de cinco años ahora sea jefa de zona al no contar con experiencia en las calles.

Los grupos que por la noche laboran, con clave “Bravo”, también tienen lo suyo. Según sus compañeros sólo se la pasan hostigado, amenazando y amedrentando al personal con arrestarlos.

¿Por qué no revisan los expedientes? Por ejemplo, Bravo 1, Israel Morales Espíritu, con un año y medio de servicio ya tiene cargo. Bravo 2, José Domingo López, con dos años de servicio; también Bravo 4, Fernanda Palacios Recio, con un año y medio en la corporación es un grupo de mandos con gente nueva. ¿Quién les ha enseñado a hacer bien su trabajo si recién salidos de la Academia les dan cargos?

La tropa cuestiona si el único requisito para llegar a un buen puesto ahora es ser amigo de Sixto Tobón, el subdirector de Grupos Especiales encargado de poner toda esta gente sin experiencia.

De Tobón las historias sobran. Lo agarraron en una de sus borracheras, las cuales son muy constantes, pero también se la pasa pidiendo desayunos y comidas gratis a sus Jefes de Grupos porque pide que le hagan la barba para mantenerlos en sus puestos.

Y si pide desayunos y comidas no duden que reciba dádivas y regalos de otros lados. Sus compañeros de la tropa preguntan cuál es su función, porque a los auxilios nunca llega. Y los grupos de investigación sólo los ha ocupado para darle franquicia a su personal.

Ojalá que en Presidencia, en la oficina del Charlie Hall y en la misma oficina de Rancho Colorado escuchen a la tropa.

San Miguel y el golpe al tablero

Tras el manotazo del gobernador Miguel Barbosa Huerta al sistema penitenciario por el hallazgo del bebé Tadeo en el penal de San Miguel, hay personajes que ya se están intentando acomodar y aprovechar para agarrar sus fichas con este golpe de tablero.

Los internos Raúl Pérez Soriano, del dormitorio J1 y Víctor Hugo López Sosa, del dormitorio L23 han estado buscando su convenio, pasar su cuota y las áreas para su manejo.

Han buscado con locura una cita con la nueva titular del reclusorio, María del Rayo Mendoza Farfán. Por lo pronto, para que nadie diga nada, han estado regalando drogas como si fueran dulces.

Acá advertimos hace meses sobre Jaime Mendoza Bon, quien ya duerme en Tepexi de Rodríguez.

Pero la historia de todo este entramado es larga y merece ser contada en otro momento.

Fotografía de Edmundo Velázquez

Edmundo Velázquez

Es egresado de la carrera de Ciencias de la Comunicación por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) y cursó la maestría en Periodismo Político en la Escuela de Periodismo Carlos...