Puebla, 18 de octubre del 2021

La Historia Negra de Erick Sosa

Por Edmundo Velázquez / /
La Historia Negra de Erick Sosa
Foto: Central

CUENTA HASTA DIEZ

Acusado por el delito de secuestro, hace más de 10 años llegó Erick Sosa al penal de San Miguel en Puebla.

Y fue en cuestión de poco tiempo que se hizo del control de su propio dormitorio, el Dormitorio F.

A través de la extorsión fue que consiguió poco a poco amasar ahorros. Con sus compañeros de dormitorio tuvo su propia minita de oro, ya que los observaba y ubicaba. Al encontrar a alguno con cierto poder adquisitivo lo exprimía con torturas diarias hasta que obtenía dádivas económicas para que no siguiera haciendo daño a esas personas.

No lo hacía solo, su hermano, Alejandro Sosa, y un sicario que se consiguió de guardaespaldas, Jesús Daniel, le permitieron hacer una pequeña mafia que creció a grado tal que hoy cuenta con poder dentro del centro penitenciario.

Poder que ha sido incentivado por el director de San Miguel, Jamie Mendoza Bon, con quien presume una cercana amistad ya que ambos son originarios de la Ciudad de México.

Erick Sosa actualmente es uno de los más acomodados internos. Está consentido por Mendoza Bon y cuenta con su propio privado. Así como lo leyó, a pesar de que se demolió ese llamado Pueblito dentro de San Miguel, Erick Sosa se las ingenió para mantener un cómodo privado en el centro penitenciario. Tiene minibar, baño completo, clóset, iluminación, pantalla de 80 pulgadas y hasta una colección de tenis.

De la mano del nuevo director de San Miguel, Erick Sosa ya se hizo de un bar al interior del penal. El sitio es “La Cabaña”, aquel lugar que había sido ya desmantelado, lo revivió Sosa.

Sosa presume que tuvo que pagar 200 mil pesos al alto mando de San Miguel para continuar con la operación de “La Cabaña”.

Algún buen padrinazgo tendrá dentro de la dirección de Centros de Readaptación porque también se ha hecho de la concesión de abarrotes dentro de la prisión. Ha presumido que gracias a sus negocios ha llegado a surtir 400 mil pesos de abarrote para todo el centro penitenciario. Y, obviamente, sus productos descargan en el estacionamiento de San Miguel debido a que cuenta con la anuencia de Jaime Mendoza Bon.

¿Cómo no se hará rico si todo lo que ingresa al penal lo vende a precio de oro? Imagínense, un Yakult, por decir algo, lo revende en 10 pesos. Y así con cada producto, lo infla y él nunca pierde.

La ruina de antiguos inquilinos de San Miguel ha sido la fortuna para Sosa. Con lo que quedó de una cafetería que tuvo Marco del Callejo, alias “El Gerber” o “El Matataxistas”, Sosa también hizo negocio y ahora abrió el restaurante “Mi Carnal”, donde sirve hasta cortes de carne y platillos que ya muchos quisieran.

Otro negocio que retomó dentro del centro penitenciario es “El Tres Patines” un restaurante que iniciaron José Osiris Olivares Ayala, alias “El Oso” y Juan Fernando Rodríguez López, alias “El Español” tiempo atrás.

Tras la transferencia de “El Español”, Erick Sosa también se hizo del control de este negocio.

¿Y qué sigue? Pues Erick Sosa ahora presume que está siendo apadrinado por personajes ligados al Cártel de la Unión Tepito y que, está por comprar el cogobierno del Penal de San Miguel en 3 millones de pesos. Dinero que, según él presume, le dará al director Jaime Mendoza Bon.

¿Se imaginan? ¿El penal de San Miguel en manos del Cártel de la Unión Tepito?

Hasta el momento, Erick Sosa ha podido hacer negocios por todos lados y parece que el principal beneficiario no es él, si no el director Jaime Mendoza Bon a quien se le recuerda más por su triste paso por el centro penitenciario de Ciudad Serdán.

Pero esa es otra historia. Y merece ser contada en otro momento.

BUAP