25 de Junio del 2022

Tres preguntas incomodas desde la Puebla Pre-apocalíptica

Por Edmundo Velázquez / /
CUENTA HASTA DIEZ

La partida de ajedrez entre el gobernador del Estado, Luis Miguel Barbosa y la presidenta de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, parece que no tiene fin.

El contexto de la contingencia por la crisis que implica el crecimiento del Coronavirus fue más endeble que los egos de ambos jugadores.

Cada uno lanzó sus mejores tiradas recientemente y poco les preocupó tensar la liga hasta el extremo.

Entre todo esto han venido cambios y movimientos en TODA la estructura de seguridad pública de Puebla.

Hubo detenciones importantes, movimientos clave y algunas cosas están todavía por establecerse.

¿Ya acabó la partida? No creo. Todavía podremos ver más movimientos.

Mientras ponemos a su consideración tres preguntas de las que seguro usted, querido lector, también tendrá sus respuestas...

1-. ¿Qué pasó con los “saqueos”?

Híjole... En menos de una semana tuvimos un movimiento que recordó a lo ocurrido el Día de Reyes del 2017.

En ese entonces, las autoridades federales tenían el peso de un enojo social que crecía.

Los gasolinazos constantes eran una preocupación, y en esos días el combustible fluctuó hasta los 22 pesos el litro de gasolina Premium.

La gente se molestó tanto que comenzó un movimiento nacido en redes sociales para llamar a saqueos el mero Día de Reyes. Los mexicanos no tenían dinero para esas fechas importantísimas en el calendario, y venía la horrorosa cuesta de enero.

Así que el movimiento creció, al parecer de manera orgánica.

Unos dicen que los saqueos se gestaron desde nivel federal para realizar la famosa caja china, y que los mexicanos olvidaran la molestia por el alto precio del petróleo.

Otros colocan, por lo menos en Puebla, un contexto político y del crimen organizado.

Hay incluso quienes culpan al más reciente (y célebre) huésped del penal de San Miguel como un personaje detrás de esto.

Es más, en esas fechas fue que se solidificó el pacto que tuvo este político para dar protección al verdadero líder de entonces incipiente Cártel de Puebla. Sí, José Christian N., alias “El Grillo”.

Las malas lenguas señalan que el movimiento que nació orgánico a nivel nacional fue muy bien aprovechado, y dio frutos de una alianza.

A la par se tuvo muy buen trabajo de especialistas de redes sociales, que seguramente metieron su mano en la colocación del tema entre WhatsApp, Facebook y Twitter.

Así que había una mano dirigiendo, un brazo armado, difusión en redes, enojo por los precios de la gasolina y miedo social enmarcado en una fecha importante. Había gasolina suficiente y una simple chispa generó la combustión de esa crisis.

Qué curioso fue que, de manera similar, con una mano dirigiendo, con un brazo armado, difusión de redes, enojo y miedo social –los mismos elementos– trabajaron después estos agentes en el 1 de julio del 2018.

Y les salió bien, ¿recuerdan?

Bueno, quien operaba los saqueos enmarcados en el Covid-19 solamente soltó un rumor en WhatsApp y tuvo algunos malandros sueltos.

Tuvo las calles vacías y ningún respaldo de la gente quien se encuentra temiendo por una crisis, encerrada en su casa o pendiente de la pandemia, sus familiares, sus enfermos o el desarrollo de esta crisis global que está por engullirnos.

Casual, en pocos días se detuvo “al instigador” del miedo en redes sociales.

Curioso porque el boletín de la Secretaría de Seguridad Pública reportó convocatorias de Facebook, pero se olvidó que además participaba una mujer azuzando vía WhatsApp.

De ella no hay registro, todavía. A ver si rellenan ese hueco en la historia oficial.

2.- ¿Quién va a coordinar ahora la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la mano de Barbosa?

Como decía al inicio de estas líneas, el affaire Barbosa-Vivanco aún está lejos de resolverse.

Seguridad Pública es solamente uno de tantos pasos.

Parece, incluso, que con la comunicación social de la presidenta municipal se ha exhibido (a través de un video donde aparecen distintos funcionarios) sin querer, quizá, cuáles son los agraviados dentro del gabinete del municipio.

Las principales víctimas de las críticas desde el estado aparecieron en un video defendiendo la autonomía del Ayuntamiento de Puebla.

El principal objetivo de las críticas, la secretaria de Seguridad Ciudadana, María de Lourdes Rosales, se encuentra al borde del desgaste.

A pesar de que Lourdes Rosales es, literalmente, descrita como “un roble” parece que como buen árbol, muere de pie.

El decreto del gobernador Barbosa dado a conocer siembra más dudas que certezas.

En la SSC se espera que en cualquier momento se presente un coordinador quien funja como nuevo jefe de Lourdes Rosales y compañía.

Han sido curiosas las críticas dirigidas al coordinador general de la SSC, José Tlachi.

Tlachi, conocedor y originario de la zona de Tehuacán, ha tenido especial atención desde el gobernador Barbosa.

Que lo identifique tan bien suena a viejas rencillas regionales, antes que un verdadero deseo de limpiar a la SSC.

Habrá que ver si Carla Morales Aguilar llega como la nueva coordinadora, por encima de toda la estructura de la SSC y de la propia Claudia Rivera Vivanco.

Es cuestión de tiempo.

Otra cosa que sigue siendo curiosa es por qué dentro de la SSC se mantienen renuentes a limpiar a los mandos que claramente están jugando como agentes dobles en la capital del estado.

En la ciudad hay un obvio enfrentamiento entre las cabecillas que quedan del llamado Cártel Puebla y grupos foráneos, como Los Sinaloas, Los Jarochos y aquellos ligados a La Familia Michoacana que mantienen a la capital como una zona de operaciones.

¿De verdad vamos a creer que hay mandos que no saben de estos movimientos y no señalan a unos para apoyar a otros delincuentes?

3.-¿Cuánto cuesta la mordida del Oso?

La tercera pregunta va más hacia la Fiscalía General del Estado.

Gilberto Higuera Bernal ya ni ha pensado en cuidar las formas, y lo mantiene sin preocupación que se le perciba como un órgano totalmente subyugado al Ejecutivo.

Pero eso es motivo para otra columna y tendrá que ser relatado en su momento.

El hecho es que el más reciente cambio en la Fiscalía de Puebla, el de la Agencia Estatal de Investigación, (a la que llegó Gerardo Mejía Granados) dio su primer fruto con la detención de Eukid Castañón.

Hay una lista, dicen... de morenovallistas que seguirán el mismo camino. Eso también será materia de otra columna, y también tendrá que ser contada en otro momento.

El hecho es cómo Gerardo Mejía Granados puede trabajar con ministeriales como Arturo González Rojas, conocido como “El Oso”.

“El Oso” goza de realizar no solo detenciones arbitrarias, también cobra caro para no detener a algunos delincuentes.

Una ocasión pidió medio millón de pesos con tal de evadir a un sujeto buscado por la justicia en Puebla a quien le habían ordenado que detuviera.

Medio-millón-de-pesos.

Ese personaje no lo tuvo a la mano en ese momento y no fue entregado.

¿Qué pasará si Mejía Granados le encarga la detención de algún pez gordo a “El Oso”?

¿Cuánto costará la mordida del “Oso”?

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