25 de Octubre del 2020
Contagios
36,424
Muertos
4,741

La guerra sucia (virtual) por el control del Penal de San Miguel

Por Edmundo Velázquez / /
La guerra sucia (virtual) por el control del Penal de San Miguel
Foto: Central
CUENTA HASTA DIEZ

Aunque usted no lo crea, hay calma en el penal de San Miguel.

Todo indica que las autoridades encargadas de la administración de ese centro penitenciario están logrando el objetivo de contener y resolver problemas que se habían presentado por años.

Además de que están sorteado con el menor número de bajas posible la pandemia de covid-19.

El retorno de más de 70 internos dados de alta del Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes (CIEPA), en donde el gobierno de Puebla determinó enviar a todos los internos que presentaran covid-19, parece confirmar que la estrategia de generar un espacio exclusivo para su tratamiento no estuvo tan errada.

Cualquier política pública en estos días es cuestionable ante el desconocimiento del virus SARS-CoV-2. Pero aunque usted no lo crea, la contingencia del covid-19 simplemente se encuentra controlada dentro de San Miguel.

Pude hablar con algunos de los custodios encargados de la guardia del penal e informaron que en breve estos internos volverán a sus espacios después de ser tratados en el CIEPA.

Incluso, el temor de los custodios ha disminuido. Pensé en un inicio quizá que se trataría de la resignación por laborar en un lugar cerrado donde más de 3 mil 700 personas se encuentran en resguardo.

Pero no, a decir de los custodios es cuestión de tiempo, únicamente, con el control de accesos a visitas, para que el covid-19 se erradique del mayor centro penitenciario de Puebla.

Esperemos así sea. Y aunque suene demasiado positivo el plantearlo, pero parece que se han tomado las decisiones correctas.

Otro punto a la tranquilidad del centro penitenciario fue el traslado de 27 reos peligrosos a penales federales. Entre ellos se encontraban sujetos reconocidos por lo sanguinario de sus crímenes y su interconexión con el hampa dentro y fuera de San Miguel.

La purga pareció funcionar porque con esto se acabó el autocontrol. Por años se señalaron a diversas cabecillas que volvieron el centro penitenciario una especie de cerebro del crimen.

Desde la élite del autogobierno se controlaban bandas delictivas, se daban órdenes, se filtraba información y había una fuerte presencia de grupos que intercalaban sigilosamente con mensajes y señales enviados a través de las visitas.

Las cuotas y pagos extraordinarios de algunos líderes exigían a reos parece que están controladas también. Antes era usual conocer de familias que se quejaban porque su familiar había sido sometido a una golpiza en su llegada. También los reos responsables de ese tipo de torturas se movieron del penal.

Pero pareciera que los cambios no están gustando del todo a las bandas delictivas que perdieron su poder dentro del centro penitenciario de Puebla.

Es curioso porque a través de Facebook han comenzado a surgir una serie de medios de comunicación apócrifos. Medios que tienen pocas publicaciones, menos de 300 seguidores y que intentan revivir viejos rumores a manera de un periodicazo contra la administración actual del centro penitenciario.

Una guerra sucia sin contención, ya que al generarse desde falsos medios y perfiles a placer para colar estos datos que buscan generar inestabilidad.

Las bandas delictivas y los grupos del crimen organizado que tenían al penal como su centro neurálgico no van a mantenerse tranquilos.

Así que no dude que en unas horas, mañana o en días subsecuentes, haya incluso más publicaciones ya que se han multiplicado.

Quizá la Policía Cibernética debería tomar cartas en el asunto para conocer a los creadores de estas páginas.

Sería una línea de investigación que conecte a los generadores de la campaña de medios apócrifos con el crimen organizado.

Y en una de esas se encuentran muchas sorpresas.

ANTERIORES